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"El Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen." Santa Teresa de Ávila
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lunes, 25 de julio de 2016

MI MAMÁ NO TIENE NOVIO


De visita en casa de mis abuelos, me divierte ver a mi tía la menor prepararse cuando espera a su novio: toda contenta se peina, perfuma y pinta los labios, se viste muy guapa, y corre de un lado a otro de la casa, arreglando todo con detalle para que su "mi amor" no encuentre defecto alguno en el entorno. Entonces llega el novio, oliendo a mucha loción y cuando se miran… ¡uff!, parece que flotan en el aire.

Se abrazan con ternura, y ella le ofrece algo de tomar, junto con las galletas que le preparó durante la tarde. Además, el celebra todo lo que ella le prepara, para cenar con esmero.
Luego se sientan a platicar tontería y media por horas, después de lograr que los niños desaparezcamos de la sala; se escuchan el uno al otro sin perder detalle, ni soltarse sus manos, hasta que al susodicho no le queda más remedio que despedirse, cuando mi abuelo empieza a rondar, con la almohada bajo el brazo.

Al día siguiente, le pregunto a mi mamá: mami, ¿quién es tu novio?, y me dice muy sonriente que su novio es mi papá… (?!)… "No, mami, en serio…" pero ella insiste y yo no lo creo… ¿Cómo va a ser mi papá su novio?

En primera, él nunca llega con un ramo de flores, ni chocolates; sí le da un regalo a mamá en su cumpleaños y navidad, pero nunca he visto que el novio de mi tía se presente con una licuadora o dinero, para que se compre algo.

Además, mamá no pone cara de Blanca Nieves cuando papá llega del trabajo, ni él sonríe como príncipe azul, cuando la mira. Mamá no corre a arreglarse el peinado, ni a pintarse los labios cuando suena el timbre de la puerta, y apenas voltea a verlo para decir "hola", porque está revisando las tareas de nosotros.

El saludo de mi papá, en vez de "hola, mi vida" es "Hola… ¡que día!", y de inmediato se pone en las peores fachas, para estar cómodo.


En lugar de "¿qué se te antoja de cenar?"; Mi mamá le pregunta temerosa: "Qué… ¿quieres cenar?", y cuando creo que papá le va a decir: "Que bonita te ves hoy", le pregunta: "¿no viste dónde quedó el control de la televisión?".


Los novios se dicen cosas románticas como "¡cuánto te amo!", en vez de " ¿fuiste al banco?".


Mi tía y su novio no pueden dejar de mirarse.



Cuando mamá pasa delante de papá, el mueve la cabeza hacia los lados, para no perder detalle de lo que está viendo en la tele.


A veces, papá le da un abrazo sorpresa a mamá, pero ella tiene que zafarse, porque siempre está a las carreras, y a veces le oigo susurrar: "¡no, suéltame, ahí andan los niños!"… Ha de ser malo abrazarse después de casados.

Además, mis papás sólo se dan la mano cuando en misa el padre dice: "dense fraternalmente la paz". Yo creo que ella me dice que son novios, para que no me entere de que "cortaron" cuando se casaron. La verdad, yo veo que mi mamá no tiene novio, y mi papá no tiene novia.

¡Qué aburrido casarse…! ¡SÓLO SON ESPOSOS…!


Los hijos todo lo observan. Demuestra tu amor a tu pareja. Haz de tu hogar un lugar donde se viva el amor en su plenitud, no dejes entrar a la rutina, ni al orgullo. De eso dependerá tu felicidad


Gracias por llegar hasta aquí. ¡Que Dios nos bendiga!


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martes, 19 de julio de 2016

Cómo ejercer la autoridad adecuadamente


No existe educación sin autoridad ni autoridad sin amor. Tanto padres como educadores necesitan aprender a ejercer su autoridad para desarrollar plenamente su labor educativa.

En ocasiones, la frustración, la dejadez y el ritmo vertiginoso al que padres y profesores se ven sometidos provoca que bajen la guardia y “pierdan” la autoridad que les otorga su condición de educadores. Llegados a ese punto, pasan a convertirse en meros espectadores del desarrollo desbocado de los jóvenes. En el marco de esta problemática, se celebró en Madrid el VII Congreso Nacional de Educadores Católicos bajo el lema “Educar con autoridad: en busca de la referencia perdida”. La Revista Misión conversó con varios de los ponentes, quienes indicaron cuáles son las claves de un buen uso de la autoridad y contestaron, entre otras muchas, a estas cuestiones: ¿se está perdiendo la autoridad?, ¿es necesario retomar las riendas de la educación?

Crisis de autoridad

Hoy en día, la idea de que autoridad es lo mismo que autoritarismo está muy extendida: “El autoritarismo tiene que ver con la imposición de algo sin buscar el bien del educando, mientras que la autoridad tiene que ver con la libertad, con la búsqueda del bien de quien recibe la educación. No se ejecuta ni se impone, sino que ‘se gana’”, explicó Elda María Millán, doctora en Educación, a Misión. “La raíz del ejercicio de la autoridad se fundamenta en el amor por el hijo o el alumno”, sentencia Millán. Sin embargo, muchos padres y profesores han renunciado en gran parte a su autoridad sobre sus hijos y alumnos, y esto se debe, entre otras razones, a que ellos mismos no tienen claro cómo deben ejercerla. A esto hay que sumarle la sobreprotección a la que se somete, en muchas ocasiones, a los más pequeños. Un niño sobreprotegido y que apenas conoce los límites es un niño que, con seguridad, no se podrá desarrollar plenamente como persona.

Juan José Javaloyes, doctor en Peda­gogía, afirma que “la permisividad es una consecuencia negativa de la falta de autoridad”, e insiste en que “debemos enseñar a los hijos a discernir entre lo que está bien y lo que está mal, y entre lo que es cierto y lo que es falso”. El error de los padres radica, en muchos casos, en buscar la paz familiar por encima de todo. Esta actitud puede reportar beneficios en el momento, pero, a largo plazo, trae consecuencias muy negativas. Según Javaloyes, “el resultado de esto son niños caprichosos e inmaduros, sin ideas morales claras, sin capacidad de esforzarse de una forma continuada y sin tolerancia a la frustración”. Para superar este escollo, “la clave está en ser autoridad”, afirma Javaloyes. “Los padres no tienen autoridad, sino que, por ser padres, son una autoridad para sus hijos. La autoridad es una manifestación del amor y una forma de servicio. Sin el ejercicio de esta no se puede educar”.

Corregir sin violencia

En palabras de José María Carrera, director del Congreso, “las normas, los límites, los premios y los castigos son indispensables para educar con amor”. Sin embargo, al fijar normas y límites, hay que evitar caer en una tendencia que se observa hoy en día: la confusión entre autoridad y violencia. La violencia está muy presente en la sociedad, y, a menudo, se relacionan ambos conceptos cuando en ningún caso han de ir unidos. “Muchas de las actitudes violentas que encontramos tienen su principal causa en la falta de autoridad”, asegura Millán.

El objeto de la educación es ayudar al niño a crecer, así como el de acompañarlo y guiarlo en ese crecimiento. Por eso, ejercer la autoridad debe ser un acto de amor. Millán asegura que “el niño necesita personas que lo quieran y que le digan lo que está bien y lo que está mal”, siempre con cariño. Y añade que, “para sentirse seguro y para poder hacer buen uso de su libertad, necesita disponer de unos límites claros”.

Responsabilidad compartida

La educación de los hijos es una labor que padres y formadores realizan de la mano. Aunque son los primeros quienes capitanean el barco, ambos juegan un papel fundamental, además de los abuelos, los monitores y, en definitiva, de todas aquellas personas que ejercen su autoridad sobre los más pequeños.

La crisis de autoridad también está patente hoy en las escuelas y el resto de instituciones educativas. En ocasiones, los maestros no buscan educar, sino lograr resultados. Es preciso que el maestro quiera a sus alumnos para poder ejercer la autoridad desde el amor, así como para conseguir sacar lo mejor de cada uno. En este sentido, Javaloyes sentencia que “el educador debe influir en los alumnos y las familias para que sean mejores, no para que sean como él”.

A la vez, cuando la familia no cuenta con las herramientas necesarias para desarrollar plenamente la acción educativa, recurre a los educadores esperando encontrar en ellos un apoyo para complementar su labor. Los maestros tienen una autoridad que supone una continuación con respecto a la de los padres; por ello, el ejercicio correcto de la autoridad de ambos debe ir en la misma dirección. La autoridad de los padres se fundamenta en lo que son, por lo que la mejor manera de educar a los niños consiste en dar ejemplo. La profesora Millán afirma que “los hijos no buscan en sus padres que tengan muchos estudios, sino que sean un modelo de vida plena”. Por otro lado, la autoridad de los maestros se fundamenta en lo que son, pero también en lo que saben. Deben demostrar sus conocimientos y saber transmitirlos: “No es suficiente con que el educador tenga una formación de diez; también debe ser buena persona y tener una serie de virtudes”, asegura Millán. Ya lo decía el Papa san Juan Pablo II: “La escuela debe formar al hombre y no informarle simplemente”.

La autoridad en la adolescencia

La adolescencia es un periodo difícil en el que muchos padres y educadores tiran la toalla y deciden esperar de brazos cruzados a que pase el temporal. Sobre este tema, que preocupa, y mucho, a padres y formadores, Santiago Sastre, doctor en Educación, destaca el cariz positivo de esta etapa e insiste en que no debemos dejar que nuestros adolescentes pasen por ella sin aprovechar este tiempo “tan lleno de posibilidades”. Como guía para padres y educadores, Sastre habla de las cinco E necesarias para el correcto ejercicio de la autoridad en esta etapa:

Entender: conocer lo que sucede en el interior de un adolescente.
Exigir: algo clave para sacar lo mejor de los jóvenes.
Encauzar: orientarlos para que puedan creer en sí mismos.
Esperar: es preciso recordar que la adolescencia no dura eternamente.
Entregarse: adaptarse al mundo y a los tiempos de los adolescentes.

 Ejerces bien la autoridad si…


– Defines las reglas que deben cumplirse.
– Dejas claro a tus hijos las consecuencias de no cumplir las normas.
– Avisas antes de castigar.
– Compruebas que los castigos se cumplan.
– Das razones positivas para que los educandos mejoren.
– Mandas con cariño.
– Corriges en privado.
– Ordenas cosas que es posible cumplir.



*Publicado originalmente por Misión

http://lafamilia.info/index.php/hijos/educacion-de-los-hijos/8-hijos/educacino-de-los-hijos/2098-como-ejercer-adecuadamente-la-autoridad

jueves, 14 de julio de 2016

Elementos indispensables para la buena comunicación de pareja


El terapeuta Nacho Tornel y autor del libro «Enparejarte», brinda 10 elementos indispensables para una comunicación de pareja que fortalezca la relación de verdad. 


Nacho Tornel es Licenciado en Derecho, experto en mediación familiar en Madrid. Es máster en Matrimonio y Familia y tiene amplia experiencia en relaciones de pareja. Desde hace quince años trabaja con parejas en crisis que buscan una solución a sus problemas.

Ha escrito Enparejarte (Planeta), un libro que quiere ayudar a llevar con éxito el difícil arte (pero feliz) de vivir una relación, a través de cuatro capítulos basados en la comunicación, el compromiso, el respeto y la actividad.
 


Nacho Tornel define a las parejas como dos grandes depósitos, en los que hay muchas tuberías. Pero un atasco en la tubería puede provocar un reventón y si esto sucede, comenzará a salir todo el líquido del depósito, que acabará vaciándose. Para evitar esta rotura, en el primer capítulo de Enparejarte, el autor expone los diez elementos indispensables para la buena comunicación de pareja:

1. Crear confianza



Hacer del otro nuestro confidente siempre y compartir con él esas cuestiones que más dentro llevamos, sin miedo a que nos hiera con ellas en el futuro. Fomentamos así la confianza.

2. Sin quejas



Hablar desde el yo que siente, manifestar deseos, añoranzas esperanzas y no quejas, reproches ni críticas.

3. Mostrar los sentimientos



Hay que saber callar cuando sea necesario y comunicar entonces de otra manera, quizás apretándole la mano, quizás distrayendo su atención…

4. Reservar momentos en común



¡Blindar tiempo para los dos solos! Alimentarnos de esos ratos de intimidad. Redescubrirnos y reactivar nuestro enamoramiento. Sacudirnos el polvo del camino y sacar brillo a las cosas que de verdad importan en nuestra vida.

5. Sacar las excusas de la relación



Decir no a las excusas, que siempre nos saldrán al paso: cansancio, necesaria atención a los hijos, presupuesto, ¡todo es salvable!

6. Solos los dos



Ese rato sagrado al final del día para estar, tranquilos, juntos y solos.

7. Limpiar impurezas



Podar lo que sobra en nuestra vida e impide que las ramas de la comunicación crezcan fuertes y robustas.

8. Entenderse para poder comunicarse



Fomentar esa disposición interior hacia el encuentro, hacia la comunicación íntima con el otro.

9. Crear misterio



Acercarnos a nuestra pareja con cierta capacidad de sorpresa, sin creer que ya lo sabemos todo sobre ella.

10. Saber escuchar, desde dentro



Por último, escuchar siempre con el corazón. Tratar de entender lo que me dice, por qué me lo dice, cómo está al hablarme así, etc.



*Publicado originalmente por ReL



martes, 12 de julio de 2016

Que la tecnología no se tome estas vacaciones


En este período de vacaciones, es importante tener en cuenta algunas apreciaciones alrededor de la tecnología, pues en este tiempo es usual que los niños abusen de los aparatos, y que los padres lo permitan de algún modo, dejando de lado las bondades de otras actividades que son primordiales en el desarrollo de los menores.

La especialista en terapia ocupacional pediátrica, Cris Rowan, y autora del libro “Virtual Child”, escribe en un artículo del Huffington Post sobre la influencia de la tecnología en el desarrollo del niño. Rowan explica que existen cuatro factores críticos y necesarios para un desarrollo saludable del niño, que son el movimiento, el tacto, la conexión humana y el contacto con la naturaleza:

“Estos tipos de aportaciones sensoriales garantizan el desarrollo normal de la postura, la coordinación bilateral, los estados óptimos de excitación y la autorregulación que hacen falta para adquirir las bases necesarias para la escolarización. Los niños pequeños necesitan dos o tres horas al día de juegos activos para adquirir una estimulación sensorial apropiada de sus sistemas vestibular, propioceptivo y táctil. La estimulación táctil recibida al tocar, abrazar y jugar es fundamental para el desarrollo de la praxis, las pautas planificadas de movimiento. Además, el tacto activa el sistema parasimpático, que disminuye el cortisol, la adrenalina y la ansiedad. La naturaleza y el espacio verde no solo ejercen una influencia tranquilizadora sino que restablecen la atención y fomentan el aprendizaje.”

Por eso, los expertos dicen que el tiempo libre de los hijos, ha de cumplir una triple misión: ha de ser un periodo de descanso, diversión y desarrollo. ¿Pero qué pasa cuando la mayor parte de ese tiempo libre está dedicado a la tecnología?

La influencia de la tecnología en el desarrollo del niño

La Dra. Cris Rowan habla de la gran influencia que está teniendo la tecnología en el desarrollo de las nuevas generaciones, la cual los sistemas educativos y sanitarios, apenas están empezando a descubrir:

“La obesidad y la diabetes infantiles son ya epidemias nacionales en Canadá y Estados Unidos, y sus causas están relacionadas con el uso excesivo de las tecnologías. Hay diagnósticos de trastorno de déficit de atención e hiperactividad, autismo, trastorno de coordinación, retrasos en el desarrollo, habla ininteligible, dificultades de aprendizaje, trastorno del procesamiento sensorial, ansiedad, depresión y trastornos del sueño asociados al uso excesivo de las tecnologías y en alarmante aumento. Una mirada más detallada a los factores cruciales para cumplir las etapas de desarrollo y los efectos de las tecnologías en esos factores ayudaría a los padres, educadores y profesionales sanitarios a comprender mejor las complejidades de esta cuestión y a construir estrategias eficaces para reducir el uso de la tecnología.”

Como han cambiado los tiempos…

La especialista recuerda con nostalgia cómo eran las épocas pasadas, en las que los niños se recreaban al aire libre, eran activos y más recursivos a la hora de divertirse:

“Recordar los viejos tiempos en los que éramos niños puede ser útil para intentar comprender los problemas a los que se enfrentan los niños de hoy. Hace solo 20 años, los niños jugaban todo el día al aire libre, montaban en bicicleta, hacían deporte y construían fuertes. Los niños de antes, con su dominio de juegos imaginarios, creaban su propia forma de divertirse, que no necesitaba un equipamiento costoso ni la supervisión de los padres. Los niños de antes se movían... mucho, y su mundo sensorial era natural y sencillo. Antes, la mesa del comedor era un lugar central en el que las familias se reunían para comer y hablar de cómo había ido el día, y después de cenar se convertía en el sitio en el que se hacían bizcochos, trabajos manuales y deberes (…) Hoy las familias son diferentes. La influencia de la tecnología en una familia del siglo XXI está fracturando su base y causando una desintegración de los valores fundamentales que hace tiempo eran el tejido que las unía.” Concluye Rowan.

El control e ingenio de los padres

Es una realidad que los niños de hoy se divierten de una forma diferente a la de tiempos atrás, y sería ilógico no reconocer o prohibir a los menores hacer parte de esa realidad. No obstante, el control de los padres para velar por un uso moderado de los aparatos es la clave del asunto, y más en las vacaciones. Al mismo tiempo es necesario que los padres se esmeren por crear espacios para el juego, las actividades al aire libre y la diversión familiar. 


Con información de: Huffington Post



viernes, 8 de julio de 2016

La olla


Un día, un experto en administración del tiempo estaba hablando a un grupo de estudiantes y buscó una serie de acciones para sus comentarios, de forma que a los jóvenes se les quedara la idea en su mente  para siempre. El experto se colocó enfrente de todos con una olla de cerámica con boca ancha. La colocó sobre la mesa y tomó una docena de piedras grandes y las fue colocando dentro de la olla.

Cuando la olla estuvo llena y no cabía una piedra más, preguntó: "¿Está llena la olla?

Todos en la clase contestaron: "siiiiiii"

Dijo él: ¿De verdad? Entonces tomó un cubo con grava y empezó a vaciar su contenido en la olla hasta que ésta se fue colocando en los huecos que existían entre las piedras más grandes hasta que ya no pudo entrar una más.

Él preguntó: "¿está llena ahora?"

Alguien del grupo contestó:"Probablemente no"

"¡Bien!" exclamó. Enseguida tomo una cubeta con arena y la vacío dentro de la olla de tal manera que la arena cubrió los huecos dejados por las piedras y la grava y ya no cupo más.


Preguntó: " ¿está llena ahora?"


"¡Nooo!" exclamó el grupo

¡Excelente! - les dijo, a la vez que vaciaba una jarra con agua en el interior y ésta era absorbida por la arena. "¿Cuál es la moraleja de este ejemplo?"

Un estudiante comentó: La moraleja es que no importa cuán llena esté tu agenda, si te esfuerzas habrá cabida para algo más.

"No, -contestó el experto-. La moraleja que nos ilustra esto es que si no colocas las piedras grandes en primer lugar, no podrás hacerlo después" ¿Qué son para ustedes las piedras grandes en su vida? ¿Un proyecto pendiente de lograr? ¿Tiempo de calidad con tu familia? ¿Tu fe? ¿Una causa justa? ¿Tus finanzas? ¿Tus estudios?


Recuerden: "Pongan las piedras grandes de su vida primero, ya que no podrán colocarlas después"


Web católico de Javier

miércoles, 29 de junio de 2016

Escalones hacia la felicidad


No puedes ser todo para todas las personas.
No puedes hacer todas las cosas al mismo tiempo.
No puedes hacer todas las cosas igual de bien.
No puedes hacer todas las cosas mejor de lo que lo hacen los demás, tú las haces a tu manera.


Tu humanidad se hace presente como en el resto de la gente.

Así que:

Debes buscar dentro de ti quién eres, y ser ése.
Debes decidir las prioridades, y cumplirlas.
Debes encontrar tu fuerza y usarla.
Debes aprender a no competir con los demás


Por lo tanto: 
Habrás aprendido a aceptar que eres único.
Habrás aprendido a fijar las prioridades y a tomar decisiones.
Habrás aprendido a vivir con tus limitaciones.
Habrás aprendido a respetarte.


Y serás un mortal más vital.


Atrévete a creer
Que eres una persona maravillosa e irrepetible.
Que más que un derecho, es tu tarea encomendada ser quien eres.
Que la vida no es un problema a resolver, sino un regalo de Dios que disfrutar.
De esta forma podrás sobreponerte
y disfrutar de las cosas que antes te deprimían.



Web católico de Javier

martes, 28 de junio de 2016

Mamá, no publiques mis fotos en tus redes


Una investigación revela que los adolescentes no están a gusto con el manejo que sus padres le dan a la tecnología.

“Por favor mamá, no publiques las fotos de las vacaciones donde estoy yo” o “papá, deja de hablar por teléfono mientras conduces, es peligroso”. Son estos, solo por dar un ejemplo, algunos de los temores de los adolescentes en una reciente investigación de la Universidad de Washington y la de Michigan sobre el uso de internet y de las redes sociales en familia.

Un estudio sin duda original, que por una vez invierte el punto de vista al que estamos acostumbrados. No el de los padres aprensivos que imponen reglas y limitaciones a los propios hijos sobre el uso de internet y el móvil, sino exactamente lo contrario: cuáles son las expectativas y las peticiones de los jóvenes a sus padres en lo que se refiere al uso de la tecnología.

Qué quieren nuestros hijos: más atención y escucha

La investigación ha analizado el comportamiento de 249 familias americanas, con hijos de edades comprendidas entre los 10 y los 17 años. Los resultados de este estudio han sido sorprendentes: los chicos revelan ser a menudo más juiciosos y sabios que sus propios padres. También para ellos, de hecho, los smartphones en ciertas situaciones son realmente demasiado. Es mejor apagarlos.

De la investigación, de hecho, surge que los adolescentes americanos se sienten decididamente en dificultad o avergonzados en situaciones inoportunas como cuando, por ejemplo, sus padres publican y comparten sus fotos en las redes sociales. Para estos adolescentes es necesario poner un límite a los propios padres en ciertas circunstancias. Es más, es necesario aplicar verdaderas reglas para un buen uso de la tecnología. Veamos cuáles son:

- Estar más presentes: los hijos sienten la necesidad de ser escuchados, y no es para nada bonito cuando los padres están siempre ocupados al teléfono o con el tablet.

- Uso equilibrado de la tecnología: los padres deben usar la tecnología con moderación y equilibrio, sin dejarse llevar demasiado.

- No usar el móvil mientras se conduce: quizá es la regla más importante. Esa que puede salvar la vida de una familia. Una mínima pérdida de atención mientras se conduce puede ser fatal.

- Coherencia de comportamiento: los padres deberían poner en práctica lo que predican. Es contradictorio pedir a los hijos no pasar demasiado tiempo en internet, y después ser los primeros en pasar horas navegando.

- Evitar compartir sin autorización: los padres no deben publicar y compartir fotos y videos de los propios hijos sin su consentimiento explícito. Es una cuestión de respeto, además de ser una fuente de gran vergüenza.

- Proteger a los propios hijos: los padres deberían estar atentos al supervisar a los hijos, sin sofocarles, protegiéndoles de eventuales riesgos que están siempre a la vuelta de la esquina.

La petición principal de los adolescentes en relación con sus padres, es de tipo estrictamente emotivo. Piden mayor seguridad, atención, escucha pero también confianza y respeto. Una investigación que podría revelar también lo que ocurre en nuestra casa... vale la pena hablarlo con los hijos. 


Colaboración de www.FamilyandMedia.eu para LaFamilia.info. 

http://lafamilia.info/index.php/hijos/hijos-y-tecnologia/140-hijos/hijos-y-tecnologia/2079-mama-no-publiques-mis-fotos-en-tus-redes

lunes, 27 de junio de 2016

7 Formas de promover la creatividad en los niños


La creatividad es una habilidad que ayuda al ser humano a ser flexible, recursivo, a ver los problemas de un modo diferente, a identificar las soluciones con mayor facilidad. También está relacionada con la supervivencia y la inteligencia emocional. Por eso es tan importante promover un ambiente creativo en la crianza de nuestros hijos.

Estas son formas muy prácticas y sencillas de promover esta habilidad en casa:

1. ¡Vuelve a ser niño!

Piensa como si tuvieras cinco años, ¿qué te gustaría hacer? Cocinar, pintar, jugar con arcilla… Eso mismo quiere tu pequeño, así que ¡manos a la obra!

2. No le facilites todo ni le des soluciones a “pedir de boca”

Permíteles que experimenten y se esfuercen, esta es una manera de hacerlos más recursivos, obviamente de acuerdo a su edad y capacidad, pues cada etapa tiene sus retos.  

3. Oriéntalos a las soluciones

Enseña a los pequeños que equivocarse es natural y no es el fin del mundo, mejor ayúdales a encontrar las soluciones. El ambiente pesimista y de queja es muy negativo para la creatividad.

4. Permítele tomar decisiones

A medida que va creciendo se le puede ir dejando que decida en ciertas cosas, como por ejemplo su vestuario, ¡aunque no le convine del todo!

5. Conéctalos con la música y el arte

Son formas maravillosas de desarrollar la sensibilidad, los sentidos y la imaginación.

6. Lean y creen historias

Los niños aman las historias y más si son contadas por sus padres. Déjales formar parte de ellas, es decir, comienza con un tema y deja que ellos la continúen, así crearán una lluvia de maravillosos relatos y personajes que sólo caben en la imaginación de un niño.

7. Salte de la rutina

Hagan actividades diferentes: picnic, expedición, camping bajo techo, cine al aire libre, cocina divertida, etc. Todas estas experiencias enriquecen y despiertan habilidades creativas en los pequeños.


Y por último, algo muy importante: no limites la imaginación de los niños, déjalos que pinten el cielo verde y la grama azul o un dinosaurio con aletas de pescado. Muchas veces los adultos somos los que encasillamos a los pequeños, y de alguna forma, les prohibimos que sean recursivos y creativos.   


miércoles, 8 de junio de 2016

La crisis de los 40 también puede afectar tu matrimonio


La crisis de la mediana edad o de los 40 años que viven algunos hombres y mujeres también puede afectar al matrimonio. Un análisis elaborado por el Foro de la Familia enumera los principales motivos que pueden dar origen a esta crisis de pareja.

Los cuarenta años marcan un momento importante en la vida del ser humano; suele ser un alto en el camino para reflexionar sobre el pasado y plantearse algunos cambios para el futuro. Sin embargo, cuando la relación conyugal no se encuentra en un estado saludable o alguno de los cónyuges no afronta la situación de la manera adecuada, la crisis que algún momento fue individual, puede convertirse en una crisis matrimonial. ¿Cuáles son las principales causas? Según el Foro Español de la Familia son las siguientes:

1. El dar por terminados los objetivos que ambos tenían en común, cuando todavía les queda tanto por hacer conjuntamente.


2. Perder el norte, que les servía para educarse y fomentar las convicciones, las virtudes y valores humanos, que les daban seguridad a la hora de actuar. Desgraciadamente, los han sustituido por actitudes materialistas, que les llevan a ver la vida bajo otros enfoques.


3. Considerar que sus tareas familiares, conllevan un exceso de responsabilidades, imposibles de sobrellevar y que el matrimonio, empieza a volverse una carga difícil de llevar.


4. Los cambios físicos, biológicos, psicológicos, religiosos, económicos y sociales que se producen al llegar a esa edad, hacen creer a algunos que han disminuido o desaparecido las cosas importantes que tenía en común la pareja. Aparecen malestares pasajeros o francas depresiones con situaciones de crisis transitoria, cuya duración permite la elaboración de otros cambios más fuertes que hacen para pasar a la siguiente etapa. En general estos cambios pueden tener un valor positivo, si la pareja consigue, que les sirvan para un mutuo conocimiento, maduración y crecimiento, como personas y como matrimonio.



5. No estar preparados para sobrellevar el llamado síndrome del “nido vacío”, que es cuando los hijos dejan la casa paterna, para irse a vivir a otro lado por motivos de estudio, trabajo, amigos o matrimonio. En cuanto los hijos, ya han crecido lo suficiente como para ser más independientes y tienden a alejarse del hogar familiar, lo que origina que los padres se sientan solos. Pues si en los primeros años del matrimonio, existía la ilusión de la juventud y la esperanza de criar a los hijos, con el paso de los años y tras haber luchado, por ellos y por la vida, el hueco dejado por los hijos puede separar a la pareja. El rol en el matrimonio, muchas veces ha perdido su carácter excitante, por la frenética actividad y las múltiples preocupaciones que conlleva una vida familiar en armonía y felicidad.



6. Que uno de los miembros de la pareja luche para seguir adelante con los planes que hicieron, para cumplir los objetivos de vida en común y que la otra persona se acomode a quedarse atrás. Es el caso frecuente, cuando uno de ellos continúa estudiando mientras trabaja en casa o en el exterior, y la otra persona no sigue formándose.



7. Cuando aparecen los aspectos psicológicos de desilusión, cansancio y desengaño, y se reflejan en la crisis. Desilusión con uno mismo porque los proyectos juveniles no se han realizado. Cansancio al ver que las responsabilidades aceptadas de familia, hijos, trabajo, obligaciones sociales, etc. piden un esfuerzo continuado y se hacen cada vez más pesadas, pues exigen mucha atención y muy constante, lo que origina múltiples sacrificios. Desengaño cuando se percibe que la pareja no quiere seguir luchando por conseguir los objetivos que se propusieron.



8. La búsqueda de nuevas experiencias en los esposos, como cuando eran jóvenes, algunas veces buscan nuevas vivencias, muy atrevidas o de alto riego matrimonial, a fin de evitar la sensación de tiempo perdido o de aburrimiento. Coquetean con personas, incluso más jóvenes, sin tener en cuenta, el grave riesgo de que pueda haber infidelidades matrimoniales.



9. Deseos de llamar la atención, la práctica de deportes de alto riesgo, exagerado cambio de imagen, grandes inversiones económicas, que normalmente no haría, simplemente por llamar la atención, como el comprar coches deportivos, descapotables y de colores chillones.



10. Un cambio profundo en la vida económica, física o social de la pareja, una situación social inestable o peligrosa. La modificación del carácter, motivado por la excesiva preocupación por la salud, la aparición de enfermedades imaginarias, una cierta pérdida de interés por el trabajo profesional, etc. Cualquier otra situación externa, que llegue sin tiempo para prevenirla, por ejemplo: Premio de lotería, accidente con graves consecuencias futuras, problemas de salud, de inmigración, de cárcel, de servicio militar, de inundaciones, etc.


Cómo superar la crisis

Estas son medidas para prevenir o combatir las etapas conflictivas propias o de la pareja, propuestas por la socióloga y catedrática norteamericana Barbara Weiss Hewitt.

  • - Darle importancia a lo que ha costado tanto esfuerzo conseguir a lo largo de los años: pareja, hijos, amigos, trabajo.
  • - Tener una actitud positiva con la propia vida y el futuro y valorar lo vivido en lugar de querer recuperarlo.
  • - Trabajar la autoestima en la juventud; ayudará a pasar por esta edad sin notar estas conductas nocivas que predisponen a la crisis. Moldear la estructura emocional para que llegado el momento responda con la fuerza necesaria.
  • - Disfrutar de los logros que se han podido conseguir y no poner atención sobre exagerada en lo que ha quedado pendiente.
  • - Si se ha caído en la crisis, hablarlo con la familia. Las personas cercanas deben saber exactamente qué es lo que está pasando para poder accionar correctamente. Cuanto antes se asuma el conflicto, más rápido se saldrá de él.
- Como se ha mencionado en varios artículos, una crisis matrimonial no tiene porqué significar el fin de todo. Es conveniente que los cónyuges saquen partido de esta situación para darle un respiro a la relación y así superar las dificultades sin desunirse, lo que en últimas fortalecerá el matrimonio y lo hará más maduro.


Fuentes: ABC

http://lafamilia.info/index.php/matrimonio/amor-y-matrimonio/162-matrimonio2/amor-y-matrimonio/231-la-crisis-de-los-40-tambien-puede-afectar-tu-matrimonio
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