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"El Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen." Santa Teresa de Ávila
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viernes, 14 de diciembre de 2012

Cuando tu hijo se avergüenza de ti



Avergonzarse de los padres nunca es justificable y ciertamente el cuarto mandamiento de la Ley de Dios lo señala: “Honraras a tu padre y a tu madre”.  Pero ¿qué pasa cuando provocan fuertes decepciones en los hijos?

 Para muchos padres de familia, la adolescencia en sus hijos es un período de intenso desarrollo, no sólo físico, sino también moral. Lo peor es que el hogar se convierte en un “campo de batalla” donde se generan discusiones por todo y por nada.

De acuerdo con los especialistas, la imagen, opinión, aceptación o rechazo hacia los padres cambia a medida que los hijos van creciendo y pasan de niños a jóvenes y a adultos.


En entrevista con yoinfluyo.com, la psicóloga Mónica Castillo, de De Padres a hijos, comentó que la sana convivencia familiar se logra con el respeto, “siempre debe estar presente en las familias y nunca se debe perder, es cierto que los padres no deben ganarse el respeto porque por el hecho de serlo lo poseen, pero lamentablemente muchos llegan a perderlo por sus malas acciones”.

La especialista señaló que con la decepción muchos padres pierden el respeto, “de niños admiramos a nuestros padres y conforme vamos creciendo esa admiración no debe perderse, lamentablemente muchos hijos se decepcionan cuando los padres no se comportan frente a ellos como lo que son pero también existen motivos tontos por lo que los hijos se avergüenzan y un ejemplo claro es el físico o la posición económica”.

Mónica Catillo mencionó que “muchos hijos se sienten frustrados al no ver una familia ‘perfecta’ en su hogar pero tampoco se empeñan en formarlo, en todo hogar se necesita la comunicación, si hay un problema todos deben enterarse de él para solucionarlo, la sana convivencia no es difícil, sólo es cuestión de respeto y comunicación”.

Por otro lado, el sitio micumbre.com señala las principales causas por las que los hijos se avergüenzan de los padres y rehúyen su presencia:

  • Cuando no llegaron al mismo nivel cultural, social y económico  que los hijos.
  • Cuando tienen limitaciones o defectos físicos o mentales, están enfermos, impedidos, etcétera.
  • Cuando no hablan el mismo idioma que los hijos, o lo hablan mal, porque no pudieron aprenderlo.
  • Cuando no los pueden presentar a la familia política o amistades, por cuestiones de diferencia social o económica. Incluso cuando van mal vestidos.
  • Cuando externamente practican ideas muy contrarias, religiosas o políticas, a las de los hijos.
Serán muchos los motivos para causar decepción en los hijos pero recuerda que el respeto es primordial en el hogar, no permitas que se pierda.

 http://www.yoinfluyo.com/yi20/int-familia/principal-familia/2592-cuando-tu-hijo-se-avergueenza-de-ti

miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL ÁRBOL DE LA VIDA, EL AMOR Y LA PAZ


  Árbol de Navidad en la Plaza de San Pedro  
  Árbol de Navidad en la Plaza de San Pedro
Muchas de las leyendas y antiguas tradiciones que hacen referencia al árbol de Navidad se remontan a tiempos muy antiguos, pero la documentación histórica acerca del árbol tal y como lo conocemos y decoramos hoy en día, sólo apareció en los últimos siglos.
No hay duda, sin embargo, que estas leyendas y tradiciones muestran la convergencia de muchas costumbres, algunas de ellas nacidas fuera de la cultura cristiana y otras de origen estrictamente cristiano.
Vamos a considerar aquí algunas que podrían ser precursoras del árbol de Navidad.
 
 
ORIGEN HISTÓRICO
Desde tiempos muy antiguos, los pueblos primitivos introducían en sus chozas las plantas de hojas perennes y flores, viendo en ellas un significado mágico o religioso.
Los griegos y los romanos decoraban sus casas con hiedra. Los celtas y los escandinavos preferían el muérdago y muchas otras plantas de hoja perenne (como el acebo, el rusco, el laurel y las ramas de pino o de abeto) pues pensaban que tenían poderes mágicos o medicinales para las enfermedades.
En la cultura de los celtas, el árbol era considerado un elemento sagrado. Se sabe de árboles adornados y venerados por los druidas de centro-Europa, cuyas creencias giraban en torno a la sacralización de diversos elementos y fuerzas de la naturaleza.
Se celebraba el cumpleaños de Frey (dios del Sol y la fertilidad) adornando un árbol perenne, cerca de la fecha de la Navidad cristiana. El árbol tenía el nombre de Divino Idrasil (Árbol del Universo): en cuya copa se hallaba el cielo, Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín), mientras que en las raíces profundas se encontraba el Helheim (reino de los muertos).
Cuando se evangelizó el centro y norte de Europa, los primeros cristianos de esos pueblos tomaron la idea del árbol para celebrar el nacimiento de Cristo, cambiando su significado pagano.
 
SAN BONIFACIO, OBISPO DEL SIGLO VIII
  San Bonifacio cortando el roble de Odín  
 
San Bonifacio cortando el roble de Odín
Una interesante tradición -en parte historia, en parte leyenda-, popular en Alemania, afirma que el árbol de Navidad se remonta al siglo VIII.
San Bonifacio (675-754) era un obispo inglés que marchó a la Germania en el siglo VIII (concretamente a Hesse), para predicar la fe cristiana.
Después de un duro período de predicación del Evangelio, aparentemente con cierto éxito, Bonifacio fue a Roma para entrevistarse con el papa Gregorio II (715-731).
A su regreso a Alemania, en la Navidad del año 723, se sintió profundamente dolido al comprobar que los alemanes habían vuelto a su antigua idolatría y se preparaban para celebrar el solsticio de invierno sacrificando a un hombre joven en el sagrado roble de Odín.
Encendido por una ira santa, como Moisés ante el becerro de oro, el obispo Bonifacio tomó un hacha y se atrevió a cortar el roble sagrado. Hasta aquí lo que está documentado históricamente.
El resto pertenece a la leyenda que cuenta cómo, en el primer golpe del hacha, una fuerte ráfaga de viento derribó al instante el árbol. El pueblo sorprendido, reconoció con temor la mano de Dios en este evento y preguntó humildemente a Bonifacio cómo debían celebrar la Navidad.
El Obispo, continúa la leyenda, se fijó en un pequeño abeto que milagrosamente había permanecido intacto junto a los restos y ramas rotas del roble caído. Lo vio como símbolo perenne del amor perenne de Dios, y lo adornó con manzanas (que simbolizaban las tentaciones) y velas (que representaban la luz de Cristo que viene a iluminar el mundo).
Como estaba familiarizado con la costumbre popular de meter en las casas una planta de hoja perenne en invierno, pidió a todos que llevaran a casa un abeto. Este árbol representa la paz, y por permanecer verde simboliza también la inmortalidad; con su cima apuntando hacia arriba, se indica, además, el cielo, la morada de Dios.

OBRAS TEATRALES RELIGIOSAS MEDIEVALES
  Árbol de Navidad  
  Árbol de Navidad
También ofrecen pistas importante sobre el origen del árbol de Navidad, tal como lo conocemos, las obras de teatro medievales que representaban los misterios y pasajes de la Biblia.
En concreto el árbol del Bien y del Mal en el Paraíso Terrenal. Su propósito era enseñar la religión a los feligreses, que en su mayoría eran analfabetos.
Para difundir y mantener viva la fe y dar a conocer las Sagradas Escrituras, la predicación era esencial, pero no suficiente.
Se pensó que las obras teatrales completaran esa predicación y pronto se hicieron populares en toda Europa.
En la Nochebuena, el 24 de diciembre, se representaba -con grandísimo éxito popular- el episodio del pecado original de Adán y Eva. El árbol del Paraíso terrenal era el centro del escenario.
El árbol debería haber sido un manzano, pero no habría sido adecuado en invierno. Se ponía un abeto en el escenario con algunas manzanas en sus ramas, y obleas preparadas con galletas trituradas en moldes especiales, así como dulces y regalos para los niños. Incluso cuando se abandonaron estas obras teatrales religiosas, el árbol del Paraíso siguió estando asociado a la Navidad.
 
LOS ORÍGENES MÁS RECIENTES DEL ÁRBOL DE NAVIDAD
La opinión más generalizada entre los expertos es que el árbol de Navidad, tal como lo conocemos hoy, decorado e iluminado con luces, deriva de este árbol del Paraíso. Como su lugar de nacimiento se sugiere la orilla izquierda del Rhin, y concretamente la Alsacia.
Uno de los primeros testimonios de esto son los registros de la ciudad de Schlettstadt (1521), en los que fue establecida una especial protección para los bosques en los días previos a la Navidad; los guardabosques eran los responsables de castigar a cualquiera que cortara un árbol para decorar su casa .
Otro documento nos informa de que, en Estrasburgo, la capital de Alsacia, los abetos se vendían en el mercado, para llevar a casa y decorarlos. De Alsacia, la tradición de los árboles de Navidad se propaga a toda Alemania y al conjunto de Europa, y pronto, al resto del mundo cristiano.

ASPECTOS SIMBÓLICOS DEL ÁRBOL
  Árbol de Navidad  
  Árbol de Navidad
Los árboles han tenido a lo largo de la historia un significado muy especial: en todas las culturas poseen aspectos simbólicos de carácter antropológico, místico o poético.
La idea extendida de los aspectos benéficos de los árboles para el hombre ha dado lugar a distintas leyendas y lo ha relacionado con sentidos mágicos y rituales.
En varias culturas el árbol representa el medio y la unión del cielo y la tierra: ahonda sus raíces en la tierra y se levanta hacia el cielo; por ello en ciertas religiones, sobre todo orientales, el árbol es signo de encuentro con lo sagrado, punto de encuentro entre el ser humano y la divinidad.
Otros significados ampliamente extendidos sobre los atributos mágicos del árbol concernían a la fecundidad, al crecimiento, a la sabiduría y a la longevidad.
 
SENTIDO CRISTIANO
El árbol de Navidad recuerda, como hemos visto, al árbol del Paraíso de cuyos frutos comieron Adán y Eva, y de donde vino el pecado original; y por lo tanto recuerda a Jesucristo que ha venido a ser el Mesías prometido para la reconciliación. Pero también representa el árbol de la Vida o la vida eterna, por ser de hoja perenne.
En palabras de Juan Pablo II: “En invierno, el abeto siempre verde se convierte en signo de la vida que no muere […] El mensaje del árbol de Navidad es, por tanto, que la vida es ‘siempre verde’ si se hace don, no tanto de cosas materiales, sino de sí mismo: en la amistad y en el afecto sincero, en la ayuda fraterna y en el perdón, en el tiempo compartido y en la escucha recíproca” (Juan Pablo II, Audiencia, 19 de diciembre de 2004).
La forma triangular del árbol (por ser generalmente una conífera), simboliza a la Santísima Trinidad. A las oraciones que se realizan durante el Adviento se les atribuye por un color determinado, y cada uno simboliza un tipo:
  Árbol de Navidad con los tradicionales adornos  
  Árbol de Navidad con los tradicionales adornos
• El azul, para las oraciones de reconciliación.
• El plateado, para las de agradecimiento.
• El dorado, para las de alabanza.
• El rojo, para las de petición.
• Estos colores, junto con el verde del árbol mismo, tal vez sean los más tradicionales para los adornos navideños.
El árbol de Navidad y los regalos propios de estas fechas, son un modo de recordar que del árbol de la Cruz proceden todos los bienes…
Por eso tiene un sentido cristiano la tradición de poner bajo el árbol los regalos de Navidad para los niños:
“Generalmente, en el árbol decorado y a sus pies se colocan los regalos de Navidad. El símbolo se hace elocuente también desde el punto de vista típicamente cristiano: recuerda al ‘árbol de la vida’ (Cf. Génesis 2, 9), representación de Cristo, supremo don de Dios a la humanidad” (Juan Pablo II, Ídem).
 
 
LOS ADORNOS NAVIDEÑOS
Los adornos más tradicionales del árbol de Navidad son:
• Estrella: colocada generalmente en la punta del árbol, representa la fe que debe guiar la vida del cristiano, recordando a la estrella que guió a los Magos hasta Belén.
• Bolas: en un principio San Bonifacio adornó el árbol con manzanas, representando con ellas las tentaciones. Hoy día, se acostumbra a colocar bolas o esferas, que simbolizan los dones de Dios a los hombres. 
• Lazos: Tradicionalmente los lazos representan la unión de las familias y personas queridas alrededor de dones que se desea dar y recibir. 
• Luces: en un principio velas, representan la luz de Cristo. 
 
Como nos dice Benedicto XVI “al encender las luces del Nacimiento y del árbol de Navidad en nuestras casas, ¡que nuestro ánimo se abra a la verdadera luz espiritual traída a todos los hombres y mujeres de buena voluntad! … Frente a una cultura consumista que tiende a ignorar los símbolos cristianos de las fiestas navideñas, preparémonos para celebrar con alegría el nacimiento del Salvador, transmitiendo a las nuevas generaciones los valores de las tradiciones que forman parte del patrimonio de nuestra fe y cultura”. (Benedicto XVI, 21 de diciembre de 2005)

http://www.primeroscristianos.com/es/noticias/572-elarboldenavidadsusorigenesysentidocristiano

domingo, 9 de diciembre de 2012

Destructores y constructores



Cuando en la familia surge un problema serio, los sufrimientos se agudizan ante quienes actúan como destructores. Al revés, las dificultades y penas pueden ser afrontadas con mayor paz desde los que intervienen como constructores.
 
        El problema en la familia puede surgir por confusiones o por claras injusticias a la hora de aplicar una herencia; o porque unos han escurrido el bulto a la hora de cuidar a los padres ancianos y han dejado caer todo el peso en otros; o porque alguno ha traicionado de modo miserable a sus hermanos, a sus padres o a sus hijos.

        Las situaciones pueden ser muchas. Cuando explota el problema, cuando todos o casi todos llegan a conocerlo o a padecer de modo directo o indirecto sus consecuencias, es cuando se hacen más vivas las diferentes formas de reaccionar de cada uno.

        
Hay quienes, ante el drama familiar, toman la actitud de destructores. Ven males reales o imaginados. Levantan sospechas. Albergan rencores. Buscan culpables. Piden justicia. Cierran las puertas al noble gesto del perdón. No dudan incluso en planear y poner en práctica venganzas más o menos sutiles. Otras veces se dedican a tácticas y a intrigas para desprestigiar a unos y para promover a aquellos que les simpatizan y que pueden apoyarles en la búsqueda de sus propios intereses.

        Los destructores pueden tener razón o pueden no tenerla. Sus motivos de fondo son válidos cuando exigen algo que se les debe, o cuando buscan defenderse ante injusticias que les perjudicarían seriamente, o cuando simplemente desean proteger los bienes de otros. Pero tener razón nunca debe convertirse en excusa para intrigar, para dar a otros golpes por la espalda, para destruir la unión en la familia, para difamar, para inventar calumnias más o menos grotescas.

        En cambio, los constructores adoptan un punto de vista más rico, más noble, más hermoso. Si actúan correctamente, no cierran los ojos ante injusticias que deben ser solucionadas, ni caen en actitudes de buenismo orientadas (desde una falsa piedad) a justificar lo que no puede ser justificado en modo alguno.

        Pero saben entrever, junto a las heridas, que existen horizontes más amplios y posibilidades de acción más serenas. Porque un problema dentro de la familia no puede convertirse en ocasión para destruir los lazos buenos que unen a padres, hermanos e hijos. Porque incluso los culpables tienen siempre una dignidad propia y necesitan ser ayudados. Porque la justicia llega a serlo plenamente no cuando se conquista desde odios profundos y golpes bajos, sino desde actitudes maduras de diálogo y desde la limpieza de quien no se rebaja a hacer el mal para conquistar algún objetivo bueno.
 

        Por eso, es un auténtico don de Dios descubrir que, en la propia familia, hay constructores buenos. Serán capaces de resistir los golpes de quienes buscan maliciosamente venganzas indignas. Evitarán ese desgaste de los corazones cuando algunos sucumben al mal espíritu que disfruta a costa de herir a los propios familiares por la espalda. Buscarán caminos concretos para resarcir los daños y para curar heridas, sin aumentar neciamente los dolores con golpes bajos que tanto gustan a los corazones destructores. 


Fernando Pascual L.C.
Fuente: fluvium.org

sábado, 8 de diciembre de 2012

Virgencita Azul de Caacupé



Exulte hoy toda la creación y se estremezca de gozo la naturaleza. Alégrese el Cielo en las alturas y las nubes esparzan la justicia. Destilen los montes dulzura de miel y júbilo las colinas, porque el Señor ha tenido misericordia de su pueblo y nos ha suscitado un poderoso Salvador en la casa de David su siervo, es decir, en esta Inmaculada y Purísima Virgen, por Quien llega la salud y la esperanza a los pueblos

San Andrés de Creta



Oración la Virgencita de Caacupé : Club Vainillitas

Oración del Santo Padre Juan Pablo II a La Virgen de Caacupé Rincón de la Esperanza 

Su historia :  Desde mi Casa




jueves, 6 de diciembre de 2012

VIDA !


La vida es continua evolución, cambio, un dinamismo en el que la vida y la muerte están siempre dándose la mano en un relevo permanente entre las dos. Cualquier intento por impedir este proceso y aferrarnos a la vida tratando de evitar la muerte produce justo el efecto contrario, la vida se llena de muerte y aquí se estanca.
Igual que un árbol ha de desprenderse de su fruta madura para crear vida, renaciendo nueva fruta dentro creando una nueva vida fuera, nosotros tenemos que dejar ir aquellas cosas que han llegado a su fin en nuestra vida, aprender a soltar, aprender a morir, es la única manera de poder vivir. Pero en ocasiones es muy difícil desprendernos de aquello que un día nos hizo felices y tratamos de aferrarnos a personas, experiencias o vivencias por el miedo a vivir sin ellas, cuando la realidad es que si no las soltamos morimos con ellas. 


Si el árbol que no permite que la fruta madura se desprenda y caiga al suelo ésta se pudrirá. Así el árbol se desprende de aquello que un día fue hermoso para comenzar en ese mismo instante a crear una nueva y nada se pierde, porque la nueva semilla contiene toda la información de su experiencia anterior, la nueva vida que renace es consecuencia directa de la anterior igual que cuando nosotros dejamos ir aquello que ya no es los momentos vividos quedan grabados en nuestro interior y constituyen la esencia de lo nuevo que somos a partir de ahí.
Sin duda el proceso es difícil, hay un momento en el que la semilla se encuentra bajo tierra donde todo es oscuro, frío, y parece que se perdió la luz de antaño. Pero si se cuida y se alimenta en ese momento delicado una nueva vida brotará abriéndose paso hacía la luz pudiendo disfrutar de nuevo de un sol cuyo calor a la fruta madura tan solo la empuja hacía la putrefacción.

Dejémonos pues caer, abrámonos al cambio, a la evolución de la vida, dejemos que mueran aquellas cosas en nuestra vida que ya han cumplido su función para, con la experiencia acumulada, dejarnos renacer como discípulos a un nuevo aprendizaje, a una nueva luz, a una nueva vida que ciclo a ciclo será eterna... ¿a qué entonces hay que temer?  

 
Tomado de: www.avatarpsicologos.es


lunes, 3 de diciembre de 2012

Cuando las cosas no vayan bien...



Cuando las cosas no vayan bien, tal como a veces sucede, 
Cuando el camino por el que vas parezca siempre de subida,

Cuando los activos sean pocos y los pasivos muchos, 
Y quieras sonreír pero tengas que suspirar,
Cuando las preocupaciones te agobien, 
descansa, pero no te rindas.
La vida es extraña con sus desviaciones y retornos, 
Como todos nosotros algún día aprendemos,
Y muchos fracasos resultan, 
Cuando se pudo tener éxito si se hubiera persistido;
No renuncies aunque el avance sea lento— 
Puedes lograrlo con otro intento.
Frecuentemente la meta esta más cerca, 
de lo que le parece a un hombre aturdido y cansado,
Frecuentemente el luchador se ha rendido, 
Justo antes de haber obtenido el trofeo de la victoria,
Y el supo demasiado tarde lo.. cerca que estuvo de la corona.
El éxito es el fracaso al revés— 
El destello brillante en las nubes de la duda,
Y tu nunca puedes saber lo cerca que estas, 
puedes estar cerca aun cuando parezca tan lejano,
Asi que persiste cuando estés mas golpeado— 
Es cuando todo parezca perdido cuando no debes renunciar.

Autor desconocido para mí

sábado, 1 de diciembre de 2012

Desde las canas



Cada anciano encierra un mundo de recuerdos, un tesoro de experiencias, una sabiduría madura y fresca. Hablar con un anciano nos enriquece, nos enseña mucho sobre la vida, sobre la amistad, sobre el dinero (que no lo es todo), sobre los hijos, sobre la convivencia matrimonial.


        Pero el anciano no es sólo un maestro, ni un experto. Es una persona, como tú y como yo, que también disfruta cuando ama, que quisiera hacer más por sus amigos, que sonríe cuando se siente apreciado, que no deja de ofrecer algo de su tiempo cuando se lo pedimos con cariño.

        Así tenemos que ver a quienes han construido nuestro presente. No somos hijos del vacío, sino hijos muy amados de quienes ayer, con sus canas y sus arrugas, trabajaron por nuestra educación, por llevarnos al médico, por darnos un consejo en un momento difícil de la vida. Somos hijos de quienes han dejado tal vez un sueño, un proyecto muy querido, para acogernos en sus vidas, para enseñarnos a caminar y a decir esas primeras palabras que nos abrieron al mundo de los adultos.

        Hemos recibido tanto de su juventud y su edad adulta, de su madurez y del inicio de sus achaques y arrugas. Incluso ahora nos dan tanto, con su mirada apacible, con alguna amonestación que nace del cariño (aunque quizá nos duela), con sus caprichos (ni ellos ni nosotros somos perfectos...).

        Tal vez sus dolores o sus penas nos crean pequeñas molestias. Antes éramos nosotros, enfermos en la cama, a pedirles un sacrificio, un momento de ayuda. Ahora son ellos los que, con su silla de ruedas o con sus problemas al hablar o al escuchar, quienes nos suplican, con respeto, una ayuda, un gesto de afecto, estar simplemente a su lado en una tarde de descanso.

        Cada anciano tiene su historia, sus posibilidades, sus límites y sus cualidades. No tenemos derecho a encerrarlos lejos del mundo de los niños, jóvenes y adultos, a marginarlos de la vida social o del trabajo. Estamos llamados a dejarles su lugar, con cariño, con respeto. Especialmente cuando todavía tienen fuerzas e ilusiones por hacer tantas cosas en favor nuestro, de la sociedad, del mundo entero.

        Un día también llegaremos, si Dios así lo quiere, a esa edad de las canas, al mundo de la tercera edad. Querremos, para entonces, ser queridos, ayudados y sostenidos, gozar de un espacio de libertad para hacer eso poco (a veces mucho) que aún podemos. Querremos no ser relegados a un rincón, ni sentirnos olvidados por un mundo que piensa sólo en lo inmediato, eficiente y bello.

 Quizá ahora, desde nuestro afecto, nuestro cariño hacia los mayores, dejaremos a los jóvenes un ejemplo de cómo tratar a los ancianos, de cómo estar cerca de quienes, mientras viven, ofrecen cariño, amor y un poco de experiencia profunda, serena, para conducirnos en la vida que recibimos y que esperamos transmitir un poco mejor y un poco más humana a nuestros hijos, nietos y biznietos...

       
Fernando Pascual, L.C.
http://www.fluvium.org/textos/familia/fam879.htm

martes, 27 de noviembre de 2012

Maneras de enfrentar la vida



Cada uno tiene una manera especial de enfrentar la vida, de buscar la felicidad: unos se quejan de la vida, otros agradecen a Dios; unos buscan la felicidad en el dinero, en el sexo,
en los placeres y encuentran un mayor vacío dentro de sí; otros entienden que la felicidad
es un estado del espíritu, es sentir la paz en el corazón, es la manera de enfrentar la vida
dándole valor a aquello que realmente lo posee.
Mucha gente piensa que la felicidad está en las cosas y después se queja del tedio y de las frustraciones.

¡Qué cosa! ¡Cómo se huye de la vida!  
Hay personas que pasan por algún problema o sufren alguna desilusión y se van a desahogar las tristezas en el alcoholismo, en las drogas, en aventuras. Piensan que, actuando así, van a olvidarlos. Y, además de no lograr nada, crean todavía más de una situación difícil: corren el riesgo de volverse dependientes de esos vicios, cuyas consecuencias todos conocen. Tenemos que enfrentar la vida, enfrentarla cueste lo que cueste; huir nunca fue y nunca será solución, además de seguir ahí, el problema se agrava más todavía.

Tenemos la costumbre de buscar 
en los demás la causa de nuestros fracasos, ¿será que realmente son los demás los responsables por nuestros fracasos? Si usted se equivocó de profesión, de vocación, todavía es tiempo de cambiar, de arreglárselas, de intentar otro tipo de trabajo, de vida. Usted puede recomenzar todo de la nada, si tiene coraje, en poco tiempo verá su situación transformada.

Nunca es tarde para recomenzar una vida.

 
P. Juca
Fuente:celebrandolavida.org

sábado, 24 de noviembre de 2012

GERENTE DE FAMILIA


 En cierta ocasión, un grupo de mujeres reunidas una tarde tomando café, presumían un poco de sus logros profesionales.
Una hablaba de la maestría que estaba sacando, otra del puesto en una compañía importante, otra de su propio negocio y así todas fueron hablando de sus ascensos y logros.



Entre el grupo había una señora muy callada a la que le preguntaron a que se dedicaba; ella con un tono de vergüenza respondió que se dedicaba al hogar, era Ama de Casa.



Una psicóloga que estaba presente salió inmediatamente en su defensa y le dijo:
"¿Qué sería de este mundo si se hubieran extinguido esas valientes "Madres de Familia?" y le recordó que la empresa de la que ella era presidenta, gerente y operaria jamás se podría igualar.

Una madre en el único lugar que es insustituible es en su propio hogar.

Cualquier mujer puede ser sustituida en cualquier cargo laboral, menos en su propio hogar.
La sociedad consumista ha hecho que se menosprecie su labor porque aparentemente no produce ingresos a la familia. No hay nada más equivocado, pues una madre es la cabeza de la institución que representa la base de la sociedad. La Empresa que dirige se llama FAMILIA y su producción es nada menos que todos los hombres y mujeres profesionales del futuro.



Cuando una madre cura las raspaduras de su hijo en las rodillas o es chofer de ellos en las tardes o va al supermercado para que todos tengan algo que comer, es en ese momento que ocupa el cargo de "GERENTE DE SERVICIOS GENERALES".

Cuando la vemos explicando difíciles divisiones con decimales a sus hijos o enseñándoles educación y respeto ocupa el cargo de "GERENTE DE RECURSOS HUMANOS"

Cuando se le oye hablar de todas las cualidades de sus hijos, es una "GERENTE DE MERCADEO", pues nadie cree tanto en su producto como una madre de sus hijos.

Su Horario: ILIMITADO
Su turno laboral puede empezar en la madrugada con el llanto del bebe con hambre, puede seguir el resto del día encargándose de que todo en la casa funcione bien.
Por la tarde es chofer, la profesora de sus hijos. Por la noche, la esposa amorosa que escucha y atiende a su esposo y ella puede seguir levantada esperando a que su hijo adolescente llegue de la fiesta.
Cuando tiene un rato de descanso, no deja de pensar en sus funciones. No puede delegar su trabajo porque al imprimirle tanto cariño es casi imposible encontrar personal capacitado para igualarla.
Ella no puede encargarle a la secretaria la transmisión de valores, de moral, de principios, ni mandar por fax el beso de las buenas noches.

Su Salario: INALCANZABLE
De hecho, ella misma no concibe la idea de recibir nada a cambio porque lo hace por amor. Algún día de las madres recibe una flor, un dibujo con brillantes crayolas o la estrellita en la frente de su hijo? con esto siente que le han dado el mejor de los ascensos.

Pensión de Jubilación: Nada de esto recibirá, más bien después de 14 o 18 años de inalcanzable trabajo será aparentemente despedida sin prestaciones cuando le dicen, "Por favor mamá, no te metas? es mi vida".

El médico, empresario, artista, sacerdote, ingeniero, abogado, doctora, licenciada, arquitecto, etc., que entregan sus vidas a otros han salido de esas empresas llamadas "FAMILIAS".
Esos grandes profesionistas son sus logros, honores, trofeos y diplomas.
(Desconozco su autor) 




La familia es un don tan grande, que Dios también quiso tener una, en la Familia de Nazareth.
Arzobispo de Arequipa, Mons. Javier del Río


TAN GRANDE ES UNA MADRE QUE DIOS QUISO UNA

Leer Publicacion original: http://5minutosdeoracion.com/dios-quiso-ser-huesped-de-los-hombres/#ixzz2D9PpTCDj


  • TAN GRANDE ES UNA MADRE QUE DIOS QUISO UNA
  • reflexion juan 20 11-18


  • Leer Publicacion original: http://5minutosdeoracion.com/dios-quiso-ser-huesped-de-los-hombres/#ixzz2D9Pdh0MY



  • TAN GRANDE ES UNA MADRE QUE DIOS QUISO UNA
  • reflexion juan 20 11-18


  • Leer Publicacion original: http://5minutosdeoracion.com/dios-quiso-ser-huesped-de-los-hombres/#ixzz2D9Pdh0MY


    jueves, 22 de noviembre de 2012

    Paso a paso


            
    No puedes ser todo para toda la gente. 
    No puedes hacer todo a la misma vez. 
    No puedes hacer todo igual de bien. 
    No puedes hacer todo mejor que los demás. 
    Tu humanidad se muestra como los demás. 

    Así que:

    Debes descubrir quien eres, y serlo. 
    Debes decidir que hacer primero, y hacerlo. 
    Debes encontrar tu fortaleza y usarla. 
    Debes aprender a no competir con otros 
    Porque no hay otra persona en la competencia de ser "tú". 

    Después:

    Aprenderás a aceptar tus propias diferencias. 
    Aprenderás a escoger prioridades y hacer decisiones. 
    Aprenderás a vivir con tus limitaciones. 
    Aprenderás a darte el valor que debes tener. 
    Y serás un mortal vital. 

    Atrévete a creer:

    Que eres una persona única y maravillosa. 
    Que eres un evento en la historia. 
    Que es más que un derecho,

    es tu deber ser quien tú eres. 
    Que la vida no es un problema para resolver,

    sino un don para querer. 

    celebrandolavida.org
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