English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
"El Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen." Santa Teresa de Ávila
gadgets para blogger

miércoles, 29 de junio de 2016

Escalones hacia la felicidad


No puedes ser todo para todas las personas.
No puedes hacer todas las cosas al mismo tiempo.
No puedes hacer todas las cosas igual de bien.
No puedes hacer todas las cosas mejor de lo que lo hacen los demás, tú las haces a tu manera.


Tu humanidad se hace presente como en el resto de la gente.

Así que:

Debes buscar dentro de ti quién eres, y ser ése.
Debes decidir las prioridades, y cumplirlas.
Debes encontrar tu fuerza y usarla.
Debes aprender a no competir con los demás


Por lo tanto: 
Habrás aprendido a aceptar que eres único.
Habrás aprendido a fijar las prioridades y a tomar decisiones.
Habrás aprendido a vivir con tus limitaciones.
Habrás aprendido a respetarte.


Y serás un mortal más vital.


Atrévete a creer
Que eres una persona maravillosa e irrepetible.
Que más que un derecho, es tu tarea encomendada ser quien eres.
Que la vida no es un problema a resolver, sino un regalo de Dios que disfrutar.
De esta forma podrás sobreponerte
y disfrutar de las cosas que antes te deprimían.



Web católico de Javier

martes, 28 de junio de 2016

Mamá, no publiques mis fotos en tus redes


Una investigación revela que los adolescentes no están a gusto con el manejo que sus padres le dan a la tecnología.

“Por favor mamá, no publiques las fotos de las vacaciones donde estoy yo” o “papá, deja de hablar por teléfono mientras conduces, es peligroso”. Son estos, solo por dar un ejemplo, algunos de los temores de los adolescentes en una reciente investigación de la Universidad de Washington y la de Michigan sobre el uso de internet y de las redes sociales en familia.

Un estudio sin duda original, que por una vez invierte el punto de vista al que estamos acostumbrados. No el de los padres aprensivos que imponen reglas y limitaciones a los propios hijos sobre el uso de internet y el móvil, sino exactamente lo contrario: cuáles son las expectativas y las peticiones de los jóvenes a sus padres en lo que se refiere al uso de la tecnología.

Qué quieren nuestros hijos: más atención y escucha

La investigación ha analizado el comportamiento de 249 familias americanas, con hijos de edades comprendidas entre los 10 y los 17 años. Los resultados de este estudio han sido sorprendentes: los chicos revelan ser a menudo más juiciosos y sabios que sus propios padres. También para ellos, de hecho, los smartphones en ciertas situaciones son realmente demasiado. Es mejor apagarlos.

De la investigación, de hecho, surge que los adolescentes americanos se sienten decididamente en dificultad o avergonzados en situaciones inoportunas como cuando, por ejemplo, sus padres publican y comparten sus fotos en las redes sociales. Para estos adolescentes es necesario poner un límite a los propios padres en ciertas circunstancias. Es más, es necesario aplicar verdaderas reglas para un buen uso de la tecnología. Veamos cuáles son:

- Estar más presentes: los hijos sienten la necesidad de ser escuchados, y no es para nada bonito cuando los padres están siempre ocupados al teléfono o con el tablet.

- Uso equilibrado de la tecnología: los padres deben usar la tecnología con moderación y equilibrio, sin dejarse llevar demasiado.

- No usar el móvil mientras se conduce: quizá es la regla más importante. Esa que puede salvar la vida de una familia. Una mínima pérdida de atención mientras se conduce puede ser fatal.

- Coherencia de comportamiento: los padres deberían poner en práctica lo que predican. Es contradictorio pedir a los hijos no pasar demasiado tiempo en internet, y después ser los primeros en pasar horas navegando.

- Evitar compartir sin autorización: los padres no deben publicar y compartir fotos y videos de los propios hijos sin su consentimiento explícito. Es una cuestión de respeto, además de ser una fuente de gran vergüenza.

- Proteger a los propios hijos: los padres deberían estar atentos al supervisar a los hijos, sin sofocarles, protegiéndoles de eventuales riesgos que están siempre a la vuelta de la esquina.

La petición principal de los adolescentes en relación con sus padres, es de tipo estrictamente emotivo. Piden mayor seguridad, atención, escucha pero también confianza y respeto. Una investigación que podría revelar también lo que ocurre en nuestra casa... vale la pena hablarlo con los hijos. 


Colaboración de www.FamilyandMedia.eu para LaFamilia.info. 

http://lafamilia.info/index.php/hijos/hijos-y-tecnologia/140-hijos/hijos-y-tecnologia/2079-mama-no-publiques-mis-fotos-en-tus-redes

lunes, 27 de junio de 2016

7 Formas de promover la creatividad en los niños


La creatividad es una habilidad que ayuda al ser humano a ser flexible, recursivo, a ver los problemas de un modo diferente, a identificar las soluciones con mayor facilidad. También está relacionada con la supervivencia y la inteligencia emocional. Por eso es tan importante promover un ambiente creativo en la crianza de nuestros hijos.

Estas son formas muy prácticas y sencillas de promover esta habilidad en casa:

1. ¡Vuelve a ser niño!

Piensa como si tuvieras cinco años, ¿qué te gustaría hacer? Cocinar, pintar, jugar con arcilla… Eso mismo quiere tu pequeño, así que ¡manos a la obra!

2. No le facilites todo ni le des soluciones a “pedir de boca”

Permíteles que experimenten y se esfuercen, esta es una manera de hacerlos más recursivos, obviamente de acuerdo a su edad y capacidad, pues cada etapa tiene sus retos.  

3. Oriéntalos a las soluciones

Enseña a los pequeños que equivocarse es natural y no es el fin del mundo, mejor ayúdales a encontrar las soluciones. El ambiente pesimista y de queja es muy negativo para la creatividad.

4. Permítele tomar decisiones

A medida que va creciendo se le puede ir dejando que decida en ciertas cosas, como por ejemplo su vestuario, ¡aunque no le convine del todo!

5. Conéctalos con la música y el arte

Son formas maravillosas de desarrollar la sensibilidad, los sentidos y la imaginación.

6. Lean y creen historias

Los niños aman las historias y más si son contadas por sus padres. Déjales formar parte de ellas, es decir, comienza con un tema y deja que ellos la continúen, así crearán una lluvia de maravillosos relatos y personajes que sólo caben en la imaginación de un niño.

7. Salte de la rutina

Hagan actividades diferentes: picnic, expedición, camping bajo techo, cine al aire libre, cocina divertida, etc. Todas estas experiencias enriquecen y despiertan habilidades creativas en los pequeños.


Y por último, algo muy importante: no limites la imaginación de los niños, déjalos que pinten el cielo verde y la grama azul o un dinosaurio con aletas de pescado. Muchas veces los adultos somos los que encasillamos a los pequeños, y de alguna forma, les prohibimos que sean recursivos y creativos.   


miércoles, 8 de junio de 2016

La crisis de los 40 también puede afectar tu matrimonio


La crisis de la mediana edad o de los 40 años que viven algunos hombres y mujeres también puede afectar al matrimonio. Un análisis elaborado por el Foro de la Familia enumera los principales motivos que pueden dar origen a esta crisis de pareja.

Los cuarenta años marcan un momento importante en la vida del ser humano; suele ser un alto en el camino para reflexionar sobre el pasado y plantearse algunos cambios para el futuro. Sin embargo, cuando la relación conyugal no se encuentra en un estado saludable o alguno de los cónyuges no afronta la situación de la manera adecuada, la crisis que algún momento fue individual, puede convertirse en una crisis matrimonial. ¿Cuáles son las principales causas? Según el Foro Español de la Familia son las siguientes:

1. El dar por terminados los objetivos que ambos tenían en común, cuando todavía les queda tanto por hacer conjuntamente.


2. Perder el norte, que les servía para educarse y fomentar las convicciones, las virtudes y valores humanos, que les daban seguridad a la hora de actuar. Desgraciadamente, los han sustituido por actitudes materialistas, que les llevan a ver la vida bajo otros enfoques.


3. Considerar que sus tareas familiares, conllevan un exceso de responsabilidades, imposibles de sobrellevar y que el matrimonio, empieza a volverse una carga difícil de llevar.


4. Los cambios físicos, biológicos, psicológicos, religiosos, económicos y sociales que se producen al llegar a esa edad, hacen creer a algunos que han disminuido o desaparecido las cosas importantes que tenía en común la pareja. Aparecen malestares pasajeros o francas depresiones con situaciones de crisis transitoria, cuya duración permite la elaboración de otros cambios más fuertes que hacen para pasar a la siguiente etapa. En general estos cambios pueden tener un valor positivo, si la pareja consigue, que les sirvan para un mutuo conocimiento, maduración y crecimiento, como personas y como matrimonio.



5. No estar preparados para sobrellevar el llamado síndrome del “nido vacío”, que es cuando los hijos dejan la casa paterna, para irse a vivir a otro lado por motivos de estudio, trabajo, amigos o matrimonio. En cuanto los hijos, ya han crecido lo suficiente como para ser más independientes y tienden a alejarse del hogar familiar, lo que origina que los padres se sientan solos. Pues si en los primeros años del matrimonio, existía la ilusión de la juventud y la esperanza de criar a los hijos, con el paso de los años y tras haber luchado, por ellos y por la vida, el hueco dejado por los hijos puede separar a la pareja. El rol en el matrimonio, muchas veces ha perdido su carácter excitante, por la frenética actividad y las múltiples preocupaciones que conlleva una vida familiar en armonía y felicidad.



6. Que uno de los miembros de la pareja luche para seguir adelante con los planes que hicieron, para cumplir los objetivos de vida en común y que la otra persona se acomode a quedarse atrás. Es el caso frecuente, cuando uno de ellos continúa estudiando mientras trabaja en casa o en el exterior, y la otra persona no sigue formándose.



7. Cuando aparecen los aspectos psicológicos de desilusión, cansancio y desengaño, y se reflejan en la crisis. Desilusión con uno mismo porque los proyectos juveniles no se han realizado. Cansancio al ver que las responsabilidades aceptadas de familia, hijos, trabajo, obligaciones sociales, etc. piden un esfuerzo continuado y se hacen cada vez más pesadas, pues exigen mucha atención y muy constante, lo que origina múltiples sacrificios. Desengaño cuando se percibe que la pareja no quiere seguir luchando por conseguir los objetivos que se propusieron.



8. La búsqueda de nuevas experiencias en los esposos, como cuando eran jóvenes, algunas veces buscan nuevas vivencias, muy atrevidas o de alto riego matrimonial, a fin de evitar la sensación de tiempo perdido o de aburrimiento. Coquetean con personas, incluso más jóvenes, sin tener en cuenta, el grave riesgo de que pueda haber infidelidades matrimoniales.



9. Deseos de llamar la atención, la práctica de deportes de alto riesgo, exagerado cambio de imagen, grandes inversiones económicas, que normalmente no haría, simplemente por llamar la atención, como el comprar coches deportivos, descapotables y de colores chillones.



10. Un cambio profundo en la vida económica, física o social de la pareja, una situación social inestable o peligrosa. La modificación del carácter, motivado por la excesiva preocupación por la salud, la aparición de enfermedades imaginarias, una cierta pérdida de interés por el trabajo profesional, etc. Cualquier otra situación externa, que llegue sin tiempo para prevenirla, por ejemplo: Premio de lotería, accidente con graves consecuencias futuras, problemas de salud, de inmigración, de cárcel, de servicio militar, de inundaciones, etc.


Cómo superar la crisis

Estas son medidas para prevenir o combatir las etapas conflictivas propias o de la pareja, propuestas por la socióloga y catedrática norteamericana Barbara Weiss Hewitt.

  • - Darle importancia a lo que ha costado tanto esfuerzo conseguir a lo largo de los años: pareja, hijos, amigos, trabajo.
  • - Tener una actitud positiva con la propia vida y el futuro y valorar lo vivido en lugar de querer recuperarlo.
  • - Trabajar la autoestima en la juventud; ayudará a pasar por esta edad sin notar estas conductas nocivas que predisponen a la crisis. Moldear la estructura emocional para que llegado el momento responda con la fuerza necesaria.
  • - Disfrutar de los logros que se han podido conseguir y no poner atención sobre exagerada en lo que ha quedado pendiente.
  • - Si se ha caído en la crisis, hablarlo con la familia. Las personas cercanas deben saber exactamente qué es lo que está pasando para poder accionar correctamente. Cuanto antes se asuma el conflicto, más rápido se saldrá de él.
- Como se ha mencionado en varios artículos, una crisis matrimonial no tiene porqué significar el fin de todo. Es conveniente que los cónyuges saquen partido de esta situación para darle un respiro a la relación y así superar las dificultades sin desunirse, lo que en últimas fortalecerá el matrimonio y lo hará más maduro.


Fuentes: ABC

http://lafamilia.info/index.php/matrimonio/amor-y-matrimonio/162-matrimonio2/amor-y-matrimonio/231-la-crisis-de-los-40-tambien-puede-afectar-tu-matrimonio

miércoles, 18 de mayo de 2016

Carta de un padre a su hija: “Enamórate de un hombre que te ame como yo”

Esta es la carta del hombre que más te ama en el mundo, en la misiva escribe lo que desea para el corazón de su hija.


“No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte que te enamores de un hombre de verdad; uno que te persiga con la mirada, como un león hambriento, y que se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad.Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti. Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente hombría para cocinar por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y por qué no, que te diga al oído que: todo estará bien

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y si es un ladrón, procura que te robé solo algunos besos; pues, ya te habrá robado el corazón.

Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”, pero el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”… Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre que no se aproveche de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará incluso cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria, y que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día y que te llene la vida de detalles. Un hombre que jamás te oculte lo que siente y te diga lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el sórdido silencio del olvido. Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo, que te ame y que se deje amar por ti.Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquel de quien te enamores sabrá que sólo un hombre de verdad, es digno de ti."

No te conformes con menos…
Nunca bajes el listón de lo alto.

Te lo dice:
UN HOMBRE ENAMORADO DE TI

miércoles, 27 de abril de 2016

8 pasos para terminar con las palabrotas


Es fácil dar consejos del tipo "hablando se entiende la gente" pero cuando la grosería y las palabrotas se producen como una falta de respeto hacia los padres, puede resultar difícil manejar las emociones.
Aún así, lo más aconsejable es no devolver golpe por golpe, porque entonces estaríamos confirmando la validez de ese modo de comunicación. Pero esto no quiere decir que debamos permanecer impasibles.
1. Podemos decir algo como "Ya veo que estás muy enfadado, pero eso no te permite usar esas palabras. Vete a tu cuarto y, cuando estés dispuesto a ser más respetuoso, seguiremos hablando".
2. Después, es lícito decirle que su modo de expresarse nos ha dolido o contrariado, y que tales expresiones no son adecuadas, mucho menos en familia. Acto seguido lo mejor es enfocar el incidente constructivamente, como un problema que hay que tratar de solucionar. "Si me has dicho eso, supongo que es porque estás enfadado (o enfadada). Es normal que no siempre estés de acuerdo conmigo o que a veces te moleste obedecerme. Siempre podemos dialogar, pero es necesario hacerlo sin perderse el respeto. Piensa en otras maneras de decirme que no estás de acuerdo conmigo o que te sientes mal".
3. A continuación se puede discutir seriamente sobre los modos posibles de decir las cosas sin faltar al respeto. Hay que mostrar una actitud comprensiva y cooperadora, lo que no implica ser débil. El niño debe saber cuáles serán las consecuencias para él si no se expresa de una manera aceptable. Pero también hay que felicitarle en lo sucesivo cuando lo haga adecuadamente.
4. Por nuestra parte, tenemos que tratarle siempre de forma que sea un modelo de respeto para él, hablándole como deseamos que él nos hable a nosotros.
Predicar con el ejemplo
5. Los padres no estamos libres de perder el control alguna vez y tratar al niño con desconsideración, quizás incluso como respuesta a una desconsideración suya. Hay que disculparse y buscar soluciones: "Lo siento, cuando me faltas al respeto me pongo furioso y ya ves lo que pasa. Vamos a ver cómo evitamos que vuelva a suceder". Puede ser una buena oportunidad para tratar constructivamente el tema y dejar que el hijo opine al respecto.
6. El trato desconsiderado suele encubrir una falta de habilidad para comunicarse de un modo constructivo. Es buena ocasión para reflexionar si es conveniente dedicar más tiempo a nuestros hijos y hacer más cosas juntos. La cercanía afectiva suaviza tensiones y facilita el inculcar normas de conducta.
7. Incluso podemos reconocer que, cuando éramos niños, respondíamos algunas veces mal a nuestros padres y que a todo el mundo le puede pasar, pero que es necesario evitarlo. En los días sucesivos, conviene estar alerta y felicitarle por sus progresos.

8. Quizás sea oportuno también organizar una reunión familiar y establecer entre todos unas reglas de comunicación que incluyan el ser capaces de decir a los demás cómo nos sentimos sin insultarnos ni tratarnos de un modo hiriente o desconsiderado.


serPadres

domingo, 24 de abril de 2016

Juventud


La juventud no es una época de la vida; es un estado mental.
No consiste en tener mejillas sonrosadas, labios rojos y piernas ágiles.
Es cuestión de voluntad; implica una cualidad de la imaginación; un vigor de las emociones; es la frescura de las profundas fuentes de la vida.

Juventud es el dominio temperamental del arrojo sobre la pusilanimidad de los apetitos; del ímpetu aventurero sobre el apego a la comodidad.
Esta actitud a menudo se encuentra más en un hombre de 60 años que en un muchacho de 20. Nadie envejece meramente por el número de años que ha cumplido. Envejecemos cuando desertamos de nuestros ideales.

Los años pueden arrugar la piel; pero cuando se renuncia al entusiasmo le salen arrugas al alma. Las preocupaciones, el temor, la falta de confianza en uno mismo, encogen el corazón y aniquilan el espíritu.

Lo mismo a los 60 que a los 16, en todo corazón humano palpitan el ansia por lo maravilloso y el constante apetito
como de niño por lo que ha de venir y la alegría inherente al juego de la vida.
En el centro del corazón del tuyo y del mío existe una estación de radio.
Mientras reciba mensajes de belleza, esperanza, alegría, valor y fuerza, tanto de los hombres como del Infinito, seguirás siendo joven.

Cuando se abatan tus antenas, cuando las nieves del cinismo y el hielo del pesimismo cubran tu espíritu, entonces sí habrás envejecido, aunque sólo tengas 20 años. Pero mientras tus antenas sigan en alto, dispuestas a captar las ondas del optimismo, hay esperanzas de que mueras joven, aun cuando seas un octogenario.


Samuel Ullman

                                

viernes, 1 de abril de 2016

Cuando engañas, ¿a quién engañas?

  • El infiel cree que tiene el poder, que es quien maneja la situación. Sin embargo no deja de buscar excusas para lidiar con la realidad.
    El infiel cree que tiene el poder, que él es quien maneja la situación. Sin embargo no deja de buscar excusas para lidiar con la realidad. Que si es porque no pudo decir que no, que si su pareja no le presta la debida atención, que la relación no atraviesa un buen momento: cualquier cosa que le ayude a apaciguar su espíritu.
    Lo que me lleva a preguntarme: cuando engañas, ¿a quién engañas? La infidelidad daña a quien la sufre, pero por sobre todo deja claro una cosa sobre quien la comete, que es una persona dañada. ¿Alguna vez te has puesto a pensar en lo que el adulterio dice acerca del adúltero?:
  • Las infidelidades han existido desde siempre. El noveno mandamiento, en Éxodo 20:17 lo dice claramente: "No desearás a la mujer de tu prójimo", poniendo de manifiesto no sólo la realidad de su existencia, sino la necesidad de contenerla. El problema es que los seres humanos no nos caracterizamos precisamente por nuestro buen juicio.
  • 1. Te cuesta asumir que mereces ser feliz

    Quizá pienses que no sé de lo que hablo, pero dime tú: si la infidelidad te puede llevar a perder a tu familia, entonces ¿cómo llamarías al hecho de que tú mismo estés saboteando lo más valioso para ti?
  • 2. No sabes lo que quieres

    A qué otra conclusión llegar, si pese a que te comprometiste en una relación, no dejas de buscar a otras personas, sino a la respuesta lógica de qué no tienes idea de qué es lo que quieres.
  • 3. Eres egoísta

    Si lo haces porque tu relación ya no tiene la emoción de cuando iniciaron y ese es tu argumento, déjame decirte que todos en algún punto pensamos lo mismo. Optar por el engaño sólo habla de una cosa: ¡Egoísmo!
  • 4. Padeces de cobardía

    Si no estás a gusto con lo que tienes, pero no te atreves a alejarte, es simple, se llama cobardía. Una persona valiente reconoce sus sentimientos y asume las consecuencias.
  • 5. No sabes manejar tus emociones

    Por supuesto que todos vemos personas más atractivas o más jóvenes que nuestras parejas en la calle, pero no andamos iniciando una relación con todo mundo. El hecho de que tú no lo hagas sólo habla de que no tienes la madurez para manejar tus instintos.
    Muchos ven en la infidelidad una cuestión de crianza, y sobre todo los hombres la asocian a la masculinidad, así un hombre infiel se ve a sí mismo como viril, irresistible seductor, pero la realidad es otra. Un hombre o una mujer infiel es una persona que no valora lo que tiene, que no respeta la palabra empeñada, y que no tiene reparo en arriesgar el amor de su pareja, ni la unión de su familia.
    No se trata de ungirnos como estandartes de la moralidad: cada quién es dueño de su vida. Lo que no se vale es hacerlo a expensas de la vida de otros, pedir para uno el respeto que no somos capaces de dar, y basar las relaciones en la mentira, la alevosía y la ventaja de una doble vida, pero sobre todo de una doble moral. Entonces, ahora sí dime: ¿a quién engañas cuando engañas?

Yordanka Pérez Giraldo, Cubana de nacimiento, mexicana por elección.
Sitio Web: @YordankaGiraldo


lunes, 28 de marzo de 2016

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...