English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documentales Spain cartas de presentación Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
"El Señor no mira tanto la grandeza de las obras como el amor con que se hacen." Santa Teresa de Ávila
gadgets para blogger

martes, 27 de junio de 2017

5 Pasos para afrontar una crisis matrimonial

La mayoría de las personas le temen demasiado a una crisis matrimonial pues creen que ésta podría ser el fin de todo. Sin embargo, hay mucho por hacer antes de “tirar la toalla”. Estos son cinco pasos que ayudarán a afrontar las crisis de la mejor manera.  

Las crisis son situaciones naturales que se presentan dentro de los ciclos de las relaciones interpersonales. En el matrimonio estas situaciones pueden y deben superarse con buena voluntad y cierta dosis de inteligencia emocional. Será necesario disponer de todos los medios posibles y la plena disposición para superar las dificultades, que si se manejan de la manera adecuada, fortalecerán la relación, la harán más madura y servirá de aprendizaje para afrontar retos futuros.

Antes de que una crisis se manifieste surgen señales de que algo anda mal en una relación, poniendo en alerta a los implicados. Sin embrago, no todas las personas logran identificar esas señales -o aunque las identifican, se les dificulta aceptar que existen-, lo que finalmente hace que se genere una verdadera crisis.

Los siguientes son cinco pasos que se deben tener en cuenta en tiempos de crisis conyugales y que si se siguen con atención, ayudarán a llevarlas a un feliz término.

Primer paso, aceptar que hay crisis

Para poder afrontar las situaciones, primero hay que hacerlas conscientes y aceptar que están sucediendo. Es frecuente encontrar que las parejas prefieren hacerse a la idea de que “aquí no pasa nada…” o insinúan que el otro es quien está “formando una tormenta en un vaso con agua”; bien porque sienten temor de aceptar la realidad, o bien porque no quieren salir de su zona de confort y piensan que las cosas mejorarán con el tiempo. Aceptar que el matrimonio está pasando por una crisis, no significa que esté sepultado.

Segundo paso, no empeorar las cosas

Cuando se vive una crisis de pareja, el ambiente que les rodea suele ser pesado, negativo y hay cierta predisposición a los conflictos, es por esto, que se debe evitar que la situación se torne más grave de lo que ya puede estar, en otras palabras: no hay que echar más leña al fuego.

Si realmente hay verdaderas intenciones de recuperar la armonía conyugal y salir de ese panorama pantanoso, lo primero que se debe hacer es presentar una actitud positiva. Para que las cosas cambien hay que empezar por uno mismo, así el cónyuge no muestre hasta el momento ninguna intención de cambio. Esto puede resultar difícil pues ya hay de por medio una desmotivación a luchar por el matrimonio, pero hay que partir del convencimiento que el amor es una decisión y todo es posible si se propone. No se puede olvidar que para lograr el éxito en el matrimonio no se trata de `encontrar una buena persona´, sino `ser una buena persona´.

Puede ayudar el hecho de recordar los momentos felices por los que han pasado juntos: los primeros años del matrimonio, el noviazgo, el nacimiento de los hijos, la adquisición de la casa, unas vacaciones… en fin, tantos momentos que se han compartido en pareja y que pueden ser fuentes de tranquilidad en los momentos tormentosos.

Tercer paso, no cerrarse al diálogo

La crisis perjudica la comunicación entre los esposos, lo que inevitablemente empeora las cosas. Cuando falla la comunicación, falla todo. Hay que empezar por dialogar con la pareja sobre la dificultad que está ocurriendo y entre los dos buscar las salidas al problema.

Cuarto paso, siempre hay algo por hacer

¿Por qué la primera palabra que surge cuando se entra en crisis es “separación”? Claramente porque nos rodea un ambiente facilista que nos anula la posibilidad de luchar.

No se puede dar como perdida la batalla cuando ni siquiera se ha luchado por ganarla. Hay que ser optimistas y pensar que sólo es un momento de dificultad que puede solventarse. Todo en la vida requiere esfuerzo y dedicación, las dificultades matrimoniales no son la excepción. Desde que exista el deseo de mejorar las cosas, siempre habrá algo por hacer. En estos casos, precipitarse no es la mejor opción; se necesita tiempo, entrega, voluntad y ganas.

Quinto paso, buscar ayuda

En algunos casos no bastará con las buenas intenciones, ni los intentos por recobrar la comunicación. La orientación de una persona experta en el tema, alguien ajena al asunto que esté en el punto medio, sin parcialismos, ayudará a mirar el problema con más objetividad, desmontando dudas creadas que al final no tienen razón de ser.

De la misma manera, es natural que cada cónyuge le de un enfoque diferente al problema, generalmente culpando al otro. Sin embargo, una vez se acude a la orientación profesional, la crisis se canaliza bajo un mismo punto de vista, logrando entonces una solución rápida y acertada.

Toda crisis genera un cambio, un impacto que debe ser positivo y que en últimas afianza la relación. Crisis no es sinónimo de desamor, lo importante es superarla y sacarle partido a una situación que pudo ser negativa pero que cambió su cauce gracias al compromiso de “querer, querer”: ejercicio de la voluntad propio del amor matrimonial.



domingo, 18 de junio de 2017

Padre no es cualquiera: 4 razones que lo confirman

“Madre no hay sino una una… Padre es cualquiera”. Más de una vez hemos oído este tipo de comentarios, pero es la hora de acabar con esta falsa idea: ¡el papel del padre es irreemplazable! 

En algunos países se celebra el Día del Padre durante este mes, así que en LaFamilia.info queremos resaltar la importancia de la figura paterna en la vida de los hijos porque papá es papá y mamá es mamá, un hijo necesita tanto del uno como del otro; estas son sólo cuatro razones que así lo aseguran: 

1. El papá es el modelo masculino 

Tanto del hijo como de la hija. El experto en educación y asesoría familiar, Álvaro Sierra, lo explica así: “Papá aporta en casa una visión masculina de la persona, de la familia y de la sociedad. (…) Una mujer es más mujer cuando ha visto a su papá en casa y un hombre tiene más claro lo que es ser hombre cuando ha crecido junto a su padre. La condición masculina es clave en lo psíquico de los hijos”.

Asimismo, la Dra. Meg Meeker, autora del libro "Padres fuertes, hijas felices", asegura que los padres tienen un poder tremendo sobre las hijas: “El padre, de hecho, es el primer amor de su hija. Es el hombre más importante de su vida. Sus interacciones con ella la preparan para relacionarse con todos los demás hombres. Es una carga pesada, pero una verdad maravillosa. Si ella aprende a querer al padre y puede confiar en él, le será mucho más fácil confiar en su esposo”. (Leer más: El factor padre-hija)

Y en el caso del hijo, el papá no se queda atrás. María Calvo Charro, profesora y escritora de “Padres destronados” resalta que el niño necesita un modelo de masculinidad adecuada: “Se ha demostrado que cuando éste falta, los niños tienden curiosamente a radicalizar los estereotipos machistas, a tener una masculinidad exagerada. No saben comportarse como chicos y entonces, para reafirmarse, tienden a actitudes muy machistas, exacerbadas, radicalizadas”.

2. El padre equilibra la educación de la madre

María Calvo explica que el papá es el que equilibra el amor maternal: “Un padre es necesario porque todas las virtudes de una madre en la educación del hijo pueden convertirse en un defecto si no hay un padre que las equilibre. Ella posee una tendencia natural a darlo todo por el hijo, que es una especie de apéndice suyo, y en ese amor desmesurado que le profesa tiende a evitarle el esfuerzo, el sacrificio, el sufrimiento”.

3. El papá es el sustento de la autoridad en el hogar 

“El papá no es el único que ejerce la autoridad, pero protege la autoridad de la madre” señala el Dr. Sierra y añade: “Papá es la persona que estructura los tiempos familiares; pone el ritmo de la vida familiar y da las pautas de maduración de los hijos. Papá tiene la capacidad de hacer sentir a un hijo mayor y responsable, como por ejemplo cuando dice `te dejo encargado de esto...´.

Quiere decir esto que la actuación del padre en la vida familiar, es esencial y determina en gran medida, muchos aspectos de la vida de los hijos. Por lo tanto, la paternidad no compite con la maternidad, sino que la complementa”. 

4. El papá le muestra el mundo real al hijo

La Dra Calvo manifiesta que el padre tiene un papel fundamental en mostrarle el mundo al hijo: “El papá le muestra al hijo el mundo de lo público, de lo profesional, el del sufrimiento, la exigencia y la fortaleza. El amor de madre suele ser más físico, más proteccionista, más sustitutivo: si el hijo no sabe o tarda en abrocharse los cordones, la madre lo hace. La actitud del padre es la contraria: le anima a hacerlo él solo, lo cual le genera una mayor autonomía y una personalidad más fuerte”. 


Por estas y muchas razones más, el padre no puede ser reemplazado ni siquiera por la madre, tanto así que por más grande y generoso que pueda ser el amor materno, nunca logrará llenar el vacío que deja el padre cuando se ausenta. ¡Feliz día a todos los papás, tienen una labor retadora, hermosa y única!


lunes, 5 de junio de 2017

Carta de un profesor sobre los 'fidget spinners'


Se trata de un nuevo juguete que está causando furor en los chicos, se llama fidget spinner y es un sencillo dispositivo que mantiene las manos ocupadas. El juguete tiene un mecanismo giratorio con un centro estable y un disco con dos o tres paletas que giran, igual que un ventilador. “El resultado se supone que es relajante y satisfactorio, y realmente buenos giradores pueden moverse durante minutos a la vez” explican desde el portal de CNN.

Originalmente el aparato fue diseñado para ayudar a estudiantes con desórdenes como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puesto que los expertos dicen que tener algo en qué ocupar las manos puede ayudar a mejorar la concentración. Sin embargo, este juguete ha cautivado a la población en general, tanto que muchos profesores ya no permiten dicho dispositivo en sus clases, pues se quejan de la desconcentración de los estudiantes por el famosos apartito. 

Lo cierto es que esto tiene un fondo, algo que más allá de una simple moda, por eso nos pareció importante compartir el siguiente escrito que un profesor compartió en su perfil de Facebook:

Carta en facebook de un profesor sobre el "fidget spinner" 

"El fin de curso del año 2017 ya pasará a la historia como aquel en el que los maestros intentaron dar clase mientras los niños daban vueltas y vueltas a su 'spinner', como si de un grupo de desintoxicación de alguna sustancia se tratase.

Aparentemente no tiene maldad ninguna y claro, cuando te dicen (voz de científico) "es un juguete creado para calmar la ansiedad en los niños hiperactivos"... pues uno piensa que si los prohíbe, quedará como un ogro insensible que no deja que los niños calmen su ansiedad.

La verdad es que desconocía que el 100% del alumnado de mi centro tuviera problemas de ansiedad o hiperactividad, yo pensaba que solo había diagnosticados unos pocos y como todo el mundo sabe, cada caso es discutible.

Lo que sí tengo claro es que estamos ante la generación de la sobreestimulación, del no permitir que el niño se aburra un instante, de niños que cuando comen en casa además escuchan música con sus cascos, con la mano libre juegan con el móvil, todo ello frente a la televisión mientras su madre les pregunta que qué tal en la escuela. En un ejercicio de malabarismo mental que tengo mis dudas sobre si es bueno para el desarrollo de un menor, aunque cojonudo para el desarrollo económico de la última novedad viral.

Parece que además de tener una ansiedad irrefrenable, las nuevas generaciones son superdotadas, capaces de disfrutar de la buena música, giros y compases, mientras descubren la mejor forma de pasar al siguiente nivel del juego de turno, a la par que saborean e intuyen que en la comida de ese día había un ingrediente nuevo, mientras con el rabillo del ojo analizan en la tele la situación política del país, todo ello justo antes de elaborar un discurso propio con lo más destacado de lo vivido, sentido y aprendido durante su mañana en el cole.

Hoy mis alumnos me preguntaban "¿cómo eres tan creativo?", a lo que les contesté "porque con vuestra edad cada vez que me aburría, no me ponían ningún aparatito en la mano".

Bien saben quienes fueron mis compañeros y maestros que no había en el pueblo niño más nervioso que yo, cada mañana daba buena cuenta de uñas, lápices, bolis,... mientras con la pierna condenaba a mi compañero de al lado a un pequeño seísmo continuo. Pero poco a poco empecé a focalizar mis nervios, comencé a dibujar para relajarme, a bailar o disfrutar la música que le robaba a mi hermana.

Ahora tengo claro que los grandes pensadores de la historia, Einstein, Newton, Steve Jobs... o cualquiera de esas personas a las que admiramos, no son más listas que los demás, no tienen un cerebro superdotado, no son inalcanzables, es mucho más fácil. Simplemente focalizaban mejor su atención, se concentraban en una única cosa hasta que lo terminaban, simple y llanamente, no se les iba el santo al cielo.


Por lo que me pregunto... ¿de verdad les estamos haciendo algún favor permitiendo que estén en mil cosas a la vez? Creo sinceramente que deberíamos dejar de desarrollar el consumismo a costa de desarrollar la mente de las futuras generaciones".


jueves, 25 de mayo de 2017

Las 5 habilidades que propone el Foro de la Familia para combatir el bullying


El Foro de la Familia ha publicado una reflexión sobre el acoso en la escuela y en otras instituciones, proponiendo 5 habilidades que pueden ayudar a reducir y prevenir estos comportamientos dañinos.

"El bullying o acoso escolar es una forma de agresión verbal, física o escrita que genera un daño en otra persona", recuerda el texto. "Suele presentarse en el aula, en la calle, en las redes sociales y otros ámbitos externos a las propias instituciones, y nunca debemos olvidar que es una situación que puede traer graves consecuencias psicológicas y físicas tanto en las víctimas como en los que incurren en este tipo de abusos".

A veces este acoso es directo y físico: peleas, palizas, golpes... Otras veces es indirecto, de tipo psicológico: pretende el aislamiento social del agredido mediante la propagación de difamaciones, amenazas o críticas que aluden a rasgos o limitaciones físicas, además del chantaje. 

"Esta problemática hoy supone un desafío para padres, docentes y educadores, ya que a menudo puede escaparse a la vista del más observador y parecer una lucha imposible de ganar", añade la plataforma de entidades familiares.

Las 5 habilidades que propone el Foro son estas:

1. Reconocer el problema

"Es fundamental que los docentes formen a estudiantes y padres en la importancia de tomar en serio esta problemática y cómo reconocerla. Además, debe existir un plan de acción conocido por todos para responder a los maltratos que pudieran detectarse por nimios que parezcan. No es admisible, de ninguna manera, recomendar a la víctima de los agravios que no sea tan sensibles o que se esfuercen por hacer amigos: esto no hace más que estigmatizar y culpabilizarlo por lo que le está sucediendo".

2. Involucrar a los estudiantes

"Una estrategia muy recomendable es fomentar un diálogo abierto con los estudiantes acerca del acoso y la intolerancia mediante asambleas o foros “anti-bullying” y dejar que ellos propongan ideas y discutan soluciones a los problemas. De esta manera, ningún alumno se sentirá ajeno a la problemática".

3. Convertir a los estudiantes pasivos en activos

"Al participar en una discusión abierta sobre el tema, los estudiantes que no son víctimas ni victimarios directos del bullying, los “observadores”, tendrán más herramientas para sentirse involucrados y convertirse en agentes activos en contra de los maltratos. Realizar juegos de rol explicándoles a los alumnos cómo ponerse en el lugar del otro y ayudarse mutuamente a alzar la voz en contra del abuso de sus compañeros".

4. Inculcar valores como la tolerancia y el respeto

"Promover y cultivar día a día una vida basada en valores como la tolerancia, el respeto y, sobre todo, valores que nos lleven a crear un ambiente inclusivo, seguro y tolerante en el que los alumnos sientan que su identidad es respetada y valorada. Es fundamental fomentar en los alumnos valores como responsabilidad, cooperación, respeto, solidaridad, humildad…

5. Mostrar una actitud abierta a los estudiantes, tanto víctimas como agresores


"La víctima ha de poder entender que puede confiar en el adulto, en el profesor o en la familia, en situaciones de acoso o violencia. De la misma manera que las víctimas, los agresores deben recibir atención y ayuda para disminuir su conducta agresiva. A menudo, atacar y sentir la necesidad de dominar a los compañeros responde a inseguridades propias e incluso a situaciones de violencia experimentadas en el hogar. Ignorar al agresor y solo enfocarse en la víctima es incompatible con una verdadera resolución del problema a largo plazo".


domingo, 14 de mayo de 2017

Mamá: no tienes que ser perfecta, te queremos como eres



La sociedad moderna se ha puesto un tanto exigente con las madres: deben ser las “coach” de sus hijos, las mejores esposas, también competentes y brillantes en sus puestos laborales, deben verse arregladas, bonitas, y ¡en forma! Ah, y la casa siempre en orden... Las “súper mamás” de hoy se sienten agotadas.

Todas estas condiciones han hecho que las mujeres se vuelvan inseguras en cuanto a sus capacidades de ser madre y han olvidando la esencia natural y femenina que fluye cuando a su cuidado se encuentra un pequeño ser. Esto también ha llevado a causar un gran temor a las que aún no se han decidido a ser madres.

A propósito del tema, nuestra bloguera La Mamá Oca hace esta reflexión en su escrito “La maternidad no es perfección”:

“¿Qué chip se ha quemado en nosotras, las mujeres, que vivimos una angustiosa inseguridad en torno a nuestro rol de madres? ¿Por qué mientras más sabemos, más tememos? ¿En qué parte de la historia nuestra liberación femenina sometió a nuestra naturaleza de mujeres? Lo que debería ser algo normal se ha convertido en un juego de decisiones, depresiones, postergaciones, sacrificios mal entendidos, entre otros tantos dramas, que nos han hecho pensar que la mujer no está hecha para ser madre de buenas a primeras y que si no somos súper archi perfectas –bajo nuestra propia escala de valores, claro está— nuestros hijos nos odiarán y serán pequeños monstruos infelices. Y así empezamos este calvario de amor que nos carga de culpas y cuestionamientos, además de tareas agotadoras para alcanzar esta utópica perfección.

(…) ¿Qué nos ha pasado? ¿El feminismo radical no sólo convenció a los hombres de que son totalmente prescindibles como padres sino también nos convenció a nosotras que siendo simplemente madres dispuestas a amar y a educar estamos siendo imperfectas y candidatas a la infelicidad? ¿El mundo de hoy, consumista y relativista, ganó la guerra al amor puro y bueno, es decir, al más natural de los amores?”. 

Por eso como dice Giuliana, la mujer que está detrás de “La Mamá Oca”, no debemos olvidar jamás el potente vínculo natural que existe entre una madre y su hijo, ni obviar que la maternidad es un DON que viene cargado de sabiduría, fortaleza e intuición, que todas las madres, adoptivas o biológicas, lo poseen sin excepción alguna.

Te queremos como eres

Recordemos que la palabra “matrimonio” se deriva de la expresión latina "matris munus", oficio de madre. De ahí que acostumbramos a decir que un hogar es lo que es la madre, que la madre llena el hogar. Por esa razón, una familia ya es feliz y no todo tiene que marchar a la perfección, precisamente en ese proceso caótico y hermoso a la vez, es que realmente se llega a ser feliz.

Así que el gran consejo para las madres es no echarse culpas, ni menospreciar su rol; mejor las invitamos a aceptar sus fortalezas y debilidades, y trabajar por ser mejor pero sin perder de vista lo más importante: no tienes que ser perfecta para que tus hijos te quieran.

Por consiguiente, date el permiso de sentir cansancio, o aceptar que has tenido un mal día, o que te has equivocado, o llora “supuestamente” sin tener razón. El mundo no se acabará, y sí sentirás un gran alivio de saber que eres completamente normal. Después, respira profundo y con sólo ver a tu familia, te llegará de inmediato una recarga de fuerzas. Confía en ti, en tu esencia femenina, en tu don.

Hoy nos ponemos en los tacones de mamá, para entender su exigente mundo y reflexionar sobre cómo los hijos y el esposo pueden ayudar a quitarles tanto peso que tienen en sus espaldas. En  este Día de la Madre, dile a tu mamá, a tu esposa o a las madres que tienes alrededor: “No tienes que ser perfecta, te queremos como eres”.


Te dejamos con este video para confirmar que todo lo anterior es cierto.







http://www.lafamilia.info/dia-de-la-madre/mama-no-tienes-que-ser-perfecta-te-queremos-como-eres




miércoles, 10 de mayo de 2017

Trabajar o quedarse en casa con los hijos: el gran dilema de las mamás


Desde que investigo sobre temas de educación para padres, me he encontrado con mucha información sobre la “gran” disyuntiva del mundo materno actual: ¿Es mejor trabajar o quedarse en casa con los niños? A esta pregunta habría que agregarle una serie de apéndices cómo: ¿Y mi desarrollo personal? ¿Mis hijos serán normales si no estoy todo el día con ellos? ¿Se criarán bien en una guardería o con una niñera o con la abuela? ¿Nos alcanzará el dinero con un solo sueldo? Y entre éstas, les aseguro que todas tenemos miles de preguntas y dudas al respecto que nos confunden y torturan, en algunos casos.

No está de más sumarle la gran competencia entre las mamás que trabajan y las que no: las comparaciones, las envidias, las auto disculpas de optar por cualquiera de las dos opciones, etc. He estado en más de una reunión con mamás donde las que no trabajan hablan de la maravilla que es no tener que trabajar y lo extraordinarios y felices que son sus hijos, así como las que trabajan argumentan que la profesora les ha dicho lo independientes, seguros y autosuficientes que son sus hijos gracias a que ellas no están todo el día encima. Habría que entrar en sus corazones para ver cuántos de estos puntos realmente se los creen y cuántos son auto justificaciones en voz alta para no sentirse mal de quedarse en la casa o salir a trabajar, dependiendo del caso.

Recuerdo que cuando era soltera, una amiga que se casó diez años antes que yo y tuvo tres hijos, me dijo que ella no trabajaba porque veía lo segura que era su hija comparándola con otras niñas cuyas mamás trabajaban. Y yo me preguntaba: ¿Y qué hay de mí considerando que mi mamá se divorció a los 36 años contra su voluntad, con tres hijos a cuestas y un ex marido que no tomó en serio sus responsabilidades económicas? ¿Seré un desastre? Dime Dios, ¿soy insegura, inestable y estoy destinada al fracaso?

Y de ahí viene mi reflexión de hoy: ¿Trabajar o no trabajar? ¿Realmente TODAS podemos escoger quedarnos en casa? Lo dudo mucho. Y no estoy hablando de las ganas, porque seguramente muchas queremos pasar el día llevando y trayendo a los chicos del colegio, luego irnos al gimnasio, para después almorzar con nuestras amigas una ensaladita light en un restaurante lindo, en la tarde ir con los chicos a todas las clases de música, karate, baile e inglés, luego a la peluquería y en la noche estar listas para la comida en la calle con nuestro esposo. ¿Pero, es ésta una realidad que todas podemos escoger? Por supuesto que no.

Debemos dejar de hablar de las mamás que trabajan como algo raro e inhumano, como si siempre se pudiera elegir. Debemos hablar de las mamás que TENEMOS que trabajar, porque escogimos casarnos y formar una familia con un hombre común y corriente que no se apellida Onassis ni Windsor y tenemos que poner el hombro para salir adelante en el día a día. Y muchas mujeres ni siquiera lo hacen para acceder a un carro del año sino a las cuestiones básicas de la vida, como casa, comida, educación y vestido.

¿Trabajar nos debe condenar a nosotras y a toda nuestra descendencia? Por supuesto que no. Lo que sí es que requiere mucho más esfuerzo y organización de nuestra parte para poder coordinar las actividades de nuestros hijos y sacrificar nuestro propio tiempo libre para dedicárselo a los niños.

Estoy segura también que muchas madres que no trabajan dan calidad de tiempo a sus hijos, así como muchas otras que trabajan le dan todas sus horas libres a estar con sus pequeños. Es tan difícil marcar una línea y definir un patrón de lo que es bueno y lo que no.

Lo importante es dar lo mejor de cada uno y vivir nuestra realidad, sea cual sea, disfrutándola lo mejor posible y aprovechando cada momento para hacer de éstos unos espacios especiales familiares o personales.

Además, no olvidemos que al momento de decidir casarnos o tener hijos, no estamos renunciando a nuestra individualidad y al derecho de seguir creciendo como personas. Y si en esta decisión se inserta el querer trabajar, en buena hora.

No nos sintamos culpables, porque nos hemos convertido en madres para nutrirnos, para ser mejores personas y criar personitas felices; no para vivir un constante infierno de culpas y autocríticas que nos hacen complicado el diario vivir.

Para seguir con este tema, voy a buscar información de otros medios que complementen esta reflexión. Estén atentas para seguir trabajando esta faceta de nuestra vida maternal que, de hecho, nos afecta de una manera muy importante.


La Mamá Oca


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...